MIGRAÑA: SIGNIFICADO EMOCIONAL SEGÚN LA BIODESCODIFICACIÓN

BIODESCODIFICACIÓN – MIGRAÑA

¿Qué es la migraña?:
Es un tipo de dolor muy intenso de cabeza, que puede ocurrir con síntomas como náuseas, vómitos o sensibilidad a la luz y al sonido.
En muchas personas, se siente un dolor pulsátil únicamente en un lado de la cabeza o bien, localizada cerca de uno de los ojos.
Se sienten como pinchazos y pulsaciones.

¿Qué conflicto emocional estoy viviendo para padecerla?:

Para que yo presente o comience a presentar una migraña a determinada edad, necesariamente estoy viviendo un conflicto emocional relacionado con una DESVALORIZACIÓN INTELECTUAL. Y aquí sí será muy importante analizar varios aspectos de nuestra vida que pueden dar lugar a dicha desvalorización, así como al hecho de que si es un problema familiar en donde varios miembros padecen de migraña, habrá de buscarse entonces el origen, porque lo que se está heredando no es la migraña, sino la manera de ser o pensar e incluso las creencias, que dan lugar a ésta.

Biológicamente, es justo en las capas superiores del tejido en la corteza cerebral, en donde alojamos todo aquello que corresponde a los más altos valores personales, espirituales, profesionales y mentales.
Por lo tanto, todos aquellos pensamientos o emociones desvalorizantes en conflicto, provocarán que nos duela la cabeza, porque están relacionados con aquello que creemos importante.

Situaciones del día a día que nos hacen decir o pensar cosas como:

– “No lo pensé bien”, “No lo he pensado”, “No he tenido tiempo de pensar”.
– “No me di suficiente tiempo para pensarlo”, “Ni lo pensé”, “No lo hubiera pensado”.
– “Ahorita no tengo cabeza para eso”, “Ya no quiero pensar en eso”.
– “Ahora no puedo pensar”, “No tengo cabeza para eso”.
– “No lo había pensado así”, Nunca lo pensé”, etc.

Cuando una persona no encuentra las respuestas adecuadas, las soluciones correctas, el mejor plan de acción, la mejor solución, automáticamente se siente incapaz, desvalorizada, poco inteligente, poco astuta, poco rápida.
Y si hemos sido educados para dar respuestas rápidas, correctas, concretas, efectivas, o si laboramos en algún lugar o empresa en dónde se rigen por nuestras respuestas, imaginen el grado de decepción para con nosotros mismos, cuando no logramos el objetivo.

Incluso, si analizas tu trabajo y los trabajos de muchas personas, en casi todos se requiere que pienses rápido y des respuestas correctas. Eso implica un alto grado de estrés emocional.

Ahora bien, vamos a suponer que no es tu caso.
Que tú a diferencia de estos ejemplos, no tienes problema alguno para pensar de forma correcta y dar respuestas correctas en el momento preciso.

Otros conflictos emocionales que pueden dar como resultado una migraña son:

– Desvalorización intelectual por sentirme inferior a alguien.
– Ser racista y tener que convivir con personas de otras razas.
– Haber nacido gemelo y que mi hermano gemelo, haya muerto.
– Vivir con una ausencia permanente de logros sexuales.
– Ser hijo de un padre que ha tenido hijos en otros hogares.

Haber dicho o pensado cosas como:

– Nunca seré tan bueno como…
– Nunca seré tan inteligente como…
– Nunca podré ganarle a…
– Nunca podré hacer tanto como…
– Nunca seré tan espiritual como…
– Me falta tanto por aprender…
– Odio a los negros, morenos, rubios, judíos, asiáticos, etc.
– Mi hijo o hija, andan con un negro, moreno, rubio, judío, asiático, etc.
– ¿Por qué tuvo que morir mi gemelo? ¿Qué haré sin él?
– Nunca logro conquistar a alguien, no sé cómo hacerlo.
– No sé lo que debo sentir. – No sé lo que debo decir.

Digamos que estas desvalorizaciones están más enfocadas a lo que es “permitido” o “aceptado” que yo haga, piense o diga. Es una desvalorización hasta cierto punto determinada por las creencias en mi familia, por la educación recibida, por la fuerza de mis padres, por lo que he visto en casa, etc.
Yo lo llamaría, desvalorización por las expectativas que tienen de mí, y que me veo en la obligación de cumplir o superar.

Si en mi casa, todos hacen alarde de lo buen arquitecto que es mi papá y yo no he logrado ningún triunfo como arquitecto, entonces me sentiré desvalorizado.

Si en mi casa todos meditan, pero yo por más que lo intento, no lo logro, me sentiré desvalorizado.

Si en mi casa me enseñaron que los negros, morenos, rubios, judíos, asiáticos, son malos, yo no puedo pensar diferente.

Si en mi casa hicieron y hacen todavía un drama porque mi gemelo no se logró, yo lo resentiré más y todo el tiempo.

Si en mi casa veo que la situación perfecta es estar en pareja, casarse, ser feliz, tener hijos, y no lo logro, yo seré el afectado.

En el cerebro:
Significa que la desvalorización que estoy viviendo es más del tipo, “no soy capaz de pensar, porque no tengo esa capacidad”.
En cuyo caso, hablamos de una desvalorización y autodesvalorización total.

En la frente:
Significa que mi desvalorización está más enfocada a logros económicos. No me siento capaz de ganar más, tener más, ahorrar más, pero desde el punto de vista inteligencia, es decir, “no se me ocurre qué más hacer para ganar dinero”, “por más que pienso no sé cómo ahorrar”, etc.

En la región occipital (nuca):
Significa que vivo constantemente una desvalorización con respecto a sentirme desamparado en mi territorio (lado izquierdo) o pelea en el territorio (lado derecho).
En ambos, no se siento lo suficientemente inteligente como salir ganador, salir adelante solo.

Y atención aquí, porque un dolor de migraña en ésta región, también es la respuesta biológica a un conflicto de desvalorización con respecto al futuro, pero, en fase de reparación. Es decir, que ya hemos solucionado el conflicto emocional, pero nuestro tejido, apenas se está inflamando como muestra de recuperación del impacto.

Y fue algún hecho o situación de nuestra vida, en el que nos sentimos desvalorizados con respecto al futuro. Lo que queríamos ver u oír en nuestro futuro pero que sentimos que jamás lograríamos.
Cosas como:

– “Por más que lo pienso, no me imagino comprando un coche el año que entra, no creo que yo pueda lograr tener el dinero para eso”.

– “Uy! Veo tan lejano el día de graduarme, cómo me cuesta trabajo la escuela”.

Y si se diera el caso de que ese futuro ya llegó, entonces lo que se presentará es la llamada “migraña oftálmica”, que consiste en un intenso dolor en la zona entre la nariz y los ojos.
Éste tipo de migraña, suele aparecer cuando se ha cumplido un plazo, en el que debíamos hacer algo y no lo hicimos:

– “Pues ya llegó la fecha de entrega y aún no se me ocurre el tema del que debo escribir”.
– “Ya cumplí los 10 años que me puse de plazo y no he logrado ninguna de mis metas, aún sigo pensando en cómo hacerlo”.

En la región frontal:
Cuando la migraña se presenta en la parte superior de la cabeza, arriba de la frente, usualmente del lado izquierdo, se debe a que además de la desvalorización intelectual, se están viviendo situaciones en las que no encontramos soluciones inmediatas o efectivas porque el “tiempo” nos es insuficiente.
Se vive como un deseo de tener más tiempo:
– Necesito más tiempo para pensar.
– Necesito más vacaciones para analizar el plan.
– Necesito más horas para terminar.

Es una emoción de saber la respuesta, siempre y cuando, me den más tiempo.
Y este tipo de emoción, también puede alterar la tiroides, que como sabemos, está relacionada con conflictos de tiempo.

En la región occipital:
Significa que estoy volviendo a vivir algo que yo ya daba por terminado, por solucionado, por olvidado. Es una desvalorización que yo ya había superado y que ahora regresa.
Pudo ser alguien que me desvalorizaba y ha regresado a mi vida.

Como pueden ver, y aunque distintas, todas las emociones que pueden causar una migraña están enfocadas a la desvalorización.
Y mientras no fortalezcamos nuestra autoestima, mientras convivamos día con día con personas que no confían en nuestra soluciones o respuestas, mientras no nos empoderamos, será difícil eliminarlas.

Padecer migrañas es pues, un conflicto que requiere el 100% de acción y reacción de nuestra parte. El renunciar a someternos. El hacer valer nuestras decisiones y confiar en ellas.

Si sufres de migrañas, sólo te queda hacerte la pregunta siguiente:

¿Si todo hubiera sido o fuera perfecto a mi alrededor, qué es lo que hubiera querido o qué es lo que quiero ser?

 

LOS CONFLICTOS EMOCIONALES EN BIODESCODIFICACIÓN

LOS CONFLICTOS EN BIODESCODIFICACIÓN

Incluso yo, cuando algo me sucede cuando algo me duele, cuando algo me pone triste o me emociona, me quedo pensando si es por algo que hice o vi hoy, si es por algo que me sucedió de niña o adolescente, si es por algo que me dijo alguna vez mi mamá, si es porque me sugestioné al ver alguna película o leer alguna noticia o qué carambas pasó.

Todos somos así, absolutamente todos los seres humanos somos así.
Queremos racionalizar las causas o la causa específica de algo que nos esté ocurriendo y casi nunca pensamos que puede ser el resultado de varios procesos distintos que simplemente se conjuntaron por la magia de las estrellas.

Todos y dependiendo el “grado” de “importancia” que le demos a lo ocurrido, navegaremos por un mar de opciones posibles a aquello que nos pasa.
Puede ser un dolor, puede ser una emoción de miedo, puede ser ansiedad, puede ser un ataque de ira, pueden ser unas ganas de llorar inexplicables, puede ser una sensación de vacío, puede ser una desconfianza de pronto, puede ser una duda que nos invade, puede ser un kilo más que no comprendemos de dónde salió….porque puede ser “lo que sea”.
Por supuesto comenzaremos con un análisis rápido de cosas básicas y simples como:

– ¿Qué comí hoy?
– ¿Qué hice hoy?
– ¿Qué me dijo o hizo tal o cual persona?
– ¿Con quién me peleé o discutí?
– Qué noticia oí?
– Qué pasó en mi casa?
– Etc., etc., etc.

Hay ocasiones en que efectivamente fue algo que nos ocurrió, encontramos lo sucedido, volvemos a sentir la emoción vivida y damos con el hecho que nos produjo ese conflicto, la causa de dicha emoción, el pensamiento, el problema y todo vuelve a la normalidad.
Pero no siempre es así…ojalá fuera siempre así. Ojalá fuera tan fácil como tan sólo localizar la situación que nos hizo vivir un conflicto emocional.

En Biodescodificación los conflictos pueden ser tan variados y distintos que a veces, encontrar la verdadera causa de aquello que nos aqueja pareciera imposible. E incluso son tan tiernos y románticos esos conflictos, que hasta de mezclan confundiéndonos todavía más y es cuando de pronto, si alguien nos pregunta ¿qué pasó? Decimos que no pasó nada.
Entenderemos entonces por conflicto, toda aquella circunstancia que me hace sentir “raro”, que me resulta “desconocida”, eso que estoy sintiendo pero que “no comprendo”. Eso que cambió mi día o que me hizo dejar de ser yo e incluso me impide volver a ser lo que era hasta ayer o hasta hace unos minutos era yo. Eso que me ha quitado mi confianza en mí, mi fuerza, mi valentía, mi seguridad.

Vamos a comenzar por conocer a los CONFLICTOS, porque con ello podremos saber cuándo menos, por dónde comenzar a buscar cada que sintamos que algo ha cambiado en nuestra vida, en nuestro día a día, esa emoción o pensamientos que hasta ayer no estaba y que hoy está:

CONFLICTO COYUNTURAL:
Que para ser honestos yo mejor llamaría CONFLICTO CIRCUNSTANCIAL porque la verdad, se entiende mejor.

Un conflicto CIRCUNSTANCIAL es algo que tal vez estamos viviendo por primera vez, jamás lo hemos vivido, no sabemos cómo reaccionar, no sabemos qué decir, no lo hemos visto ni en nuestra familia ni en una película, simplemente está ocurriendo y no sabemos qué hacer o qué decir o qué pensar.
Nos está ocurriendo sólo a nosotros, aunque estemos entre más personas.
Puede ser una emoción, puede ser un dolor, puede ser un pensamiento…
Algo pasó o está pasando y no sabemos qué hacer porque en “nuestra normalidad”, jamás había ocurrido.
Puede ser que esté yo viviendo un accidente de tránsito, tal vez acaban de chocar mi auto.

Tal vez entro a mi casa y descubro que entraron a robar, tal vez descubro que la señora que me ayuda con la limpieza no está y me hace falta un collar.

CONFLICTO ESTRUCTURAL:
Pensemos en una construcción, pensemos que apenas comenzaron esa construcción, ya hay algunas columnas, algunos muros, varillas, huecos para ventanas, huecos para puertas, cimientos, parte de la barda, etc.
Esa obra en construcción y esa obra en construcción, somos nosotros.
Y esa estructura, esas partes estructurales, esas varillas, columnas, cadenas, cimientos…son los elementos que van a constituir lo que seremos al final.

Podemos resultar una casa débil porque a la cimentación le faltó concreto.
Podemos resultar en una casa oscura, porque nos colocaron pocas ventanas.
Podemos resultar en una casa con goteras, porque al colado la losa del techo con un concreto de mala calidad.
Podemos resultar en una extraordinaria casa, firme y bien iluminada.
Podemos resultar una casa sencilla, mal terminada y sin mucha gracia
Podemos resultar una súper casa funcional, estética, bella por fuera, bella por dentro y fuerte.

¿Y quién ha construido esa casa?, ¿Quiénes diseñaron esa casa?
¿Quiénes han intervenido para que yo sea una buena o una mala casa?
¿Quiénes han influenciado el estilo de esta casa que soy yo?
Pues obviamente mis padres junto con el resto de la familia.

– EL TRANSGENERACIONAL (Toda mi familia desde mis padres hasta mis tatarabuelos)
– EL PROYECTO SENTIDO (Todo lo vivido por mis padres desde 6 meses antes de concebirme y hasta mis 3 añitos).

Somos todos y cada uno de nosotros, el resultado de sueños, expectativas, deseos, frustraciones, desgracias, malas suertes, economías, calamidades, amores, desamores, felicidades y tristezas de cada uno de todos ellos.

De verdad que habría que sentarnos un día para una profunda introspección de lo que toda la familia ha programado en nosotros.

Continuemos con nuestra metáfora de la “casa”.
Ahora imaginen, que esa estructura, la de toda la casa, tiene ocultos (porque así andaban los albañiles, muy creativos y ocurrentes) pequeños “paquetitos” de pólvora.
Nos están construyendo con paquetitos de pólvora ocultos, escondidos, secretos.
Nadie los ve a simple vista, nadie los siente.
Y la obra sigue, la construcción de esa casa que soy yo, sigue.

Esos paquetitos de pólvora, son los dramas, los llantos, los problemas amorosos, los conflictos económicos, los secretos, los abandonos, las muertes, las pérdidas, los accidentes, las orfandades, todo lo feo que le ha ocurrido a cada uno de los miembros de mi familia y que nunca se solucionó y se olvidó pero no se superó.
Esos paquetitos de pólvora, me los están instalando a mí, sólo que yo no lo sé, ni idea tengo que esos paquetitos existen y los traigo conmigo, están ocultos.

A estos paquetitos de pólvora, se les conoce como CONFLICTOS PROGRAMANTES.
Me están programando para “resolver” aquello que el transgeneracional o el proyecto sentido no resolvió.
Pero resulta triste y molesto, porque yo no lo sé, ni siquiera lo intuyo, no tengo la menor idea y lo peor, YO NO MEREZCO ESO.

Pasamos entonces al CONFLICTO DETONANTE, a esa vivencia que de pronto, hace estallar algunos de mis paquetitos de pólvora.
Resulta que mi pareja me abandonó y yo entré en depresión, perdí las ganas de vivir, ya no tengo paz en mi corazón, ya no confío en los hombres, pero quiero casarme, pero quiero tener hijos, pero ahora con quién, pero por qué me dejó, pero por qué me engañó…
¿Se dan cuenta de algo?
Ese conflicto detonante tan sólo hizo estallar ese paquetito de pólvora que correspondía a un conflicto de desamor y de abandono de alguien en mi familia, de alguien que pudiera ser mi tía, mi abuela, mi bisabuela, etc.
Yo tan sólo detoné justo ese paquetito de pólvora, al haber vivido una circunstancia similar que trajo a mi mente subconsciente las mismas emociones que vivió en su momento la persona de mi árbol. O tal vez fue pólvora programada por mi madre por todas sus experiencias de desamor o el desamor que ella vio entre sus padre. Yo tan sólo soy la “pobre víctima” elegida por los Dioses del Olimpo, para pagar los platos rotos.
¿Y por ese abandono yo me enfermo?
¿Y por ese abandono yo muero?
¿Y por ese abandono yo pierdo mi trabajo?
¿Y por ese abandono yo me quedo soltera para siempre?
¿Y por ese abandono yo comienzo con sobrepeso?

Eso que la linda medicina moderna llama ahora “enfermedades genéticas” o “genética” simplemente, no es que paquetes de polvorita heredados, esperando detonar, explotar.
Somos las casas diseñadas y construidas al gusto y manera de TODOS los miembros de nuestra familia materna y de todos los miembros de nuestra familia paterna.
Y para hacer éste lío más gordo, estamos todos ustedes y yo misma, vulnerables a EXPLOTAR ante vivencias específicas que nos harán tropezar, derrumbarnos, enfermar.

Eso es lo que descubrió la Biodescodificación.
Que mientras no encontremos qué paquetitos de pólvora nos fueron colocados y quiénes fueron los que colocaron dichos paquetitos de pólvora, estaremos vulnerables toda nuestra vida.
Hay personas vulnerables a conflictos económicos, otros más, vulnerables a conflictos de pareja, otros más a conflictos familiares, otros más a conflictos reproductivos…y así, los hay para todo tipo de conflictos.

Y justo es cuando explota un paquetito de pólvora, que nos preguntamos “¿Qué pasó?”, esto no es normal, yo no soy así o yo no era así, algo está mal, debo arreglar esto…

Y podemos traer paquetitos de pólvora que estallarán cuando tengamos horas de haber nacido, o pueden estallar a nuestros 75 años cuando se rompa esa cadera.
O paquetitos sumamente pequeñitos que estallan día tras día y nos acostumbramos a ellos como una diabetes, como una artritis.

TODA UNA INJUSTICIA, lo sé.

Y ahí vamos por la vida preguntándonos por qué siempre nos enamoramos del infiel, o por qué no he podido tener hijos, o preguntándonos por qué siempre nos enamoramos de hombres o mujeres casadas, o preguntándonos por qué ningún negocio que pongo funciona, o preguntándonos por qué mi hijo nació enfermo, o preguntándonos por qué jamás terminé una carrera, o preguntándonos por qué nos da miedo manejar, o preguntándonos por qué no veo bien de lejos o de cerca, o preguntándonos por qué nos duele ver animalitos en la calle tirados, o preguntándonos por qué acumulo cosas, tal o cual cosa….

Porque vinimos a este mundo, a resolver todo aquello que TODA nuestra familia jamás resolvió. Porque vinimos a repetir todo lo que ellos padecieron pero nunca superaron. Porque vinimos a cambiar la historia. Porque fuimos diseñados y estructurados (como casas) para ser tan lindos o tan horribles como ellos lo imaginaron. Para ser tan fuertes o tan débiles como ellos lo planearon.
Para estar tan solos o tan acompañados como ellos lo planearon.

Y claro que intervienen a lo largo de nuestra vida nuestras costumbres, nuestra religión, hasta el barrio en el que crecemos. Influye si estudiamos o si no estudiamos. Influye el país y la economía en la que nacemos, todo eso influye por supuesto. Pero la pólvora ahí está, lista para ser detonada y estallar en cualquier momento.

¿Y qué puede cambiar esto?
¿Quién puede resolver esto?

Tú y nadie más que tú.
En mi caso yo y nadie más que yo.

Porque si tomo conciencia, si razono, si de verdad me pongo a analizar cómo es mi familia. Con objetividad, con honestidad, sacando del camino creencias religiosas, sacando del camino expectativas soñadoras, sacando del camina romanticismos cursis, podremos descubrir cómo son las verdaderas estructuras de esas casas que llamamos “familiares”, “amigos”, “pareja”, “hijos”, etc.

Yo no puedo liberarme y ver la estructura real de mi madre mientras yo viva pensando en que es “mi santa madre”, “que me dio mi sopita”, “que ahora ya es mi mejor amiga”…no
Yo debo analizar a mi madre sin mi existencia. Yo debo analizar a mí por completo.
¿Cómo fue educada o criada esa niña, cómo fue su infancia, cómo fue su adolescencia, logró sus objetivos, tuvo sueños, quería hijos, cómo la trataban sus padres, la valoraban, la amaban, la valoraban, es valiente, es miedosa, es libre, es autosuficiente?
Debo imaginar que mi madre, es la vecina, una mujer que NO TIENE RELACIÓN CONMIGO y desde allí, desde ese punto de vista “sin apegos”, observar su estructura, comprender “sus daños”, comprender por qué la diseñaron así…y liberarme de ello.

Y lo mismo con mi padre, tíos, abuelos, bisabuelos, todos.

Porque tengo que “desmenuzar” a la familia para poder localizar de quién traigo tal o cual comportamiento, miedo, etc. Tal o cual paquetito de pólvora y sobre todo, reconocer todo aquello que puede hacerlos detonar.
Debo olvidar que mi abuelita es una lindura (no la veas como abuelita, salte de ese carril y analiza a tu abuela desde su niñez).
Olvida que tu padre es un gran hombre trabajador y honesto (salte de ese carril y lo mismo, analízalo desde su niñez, desde su relación con sus hermanos, desde su relación con su mismo padre o madre).

Es como si de pronto, fueras a “remodelar” cada una de las casas que son cada miembro de tu familia.
Arrancarás papeles tapiz, quitarás puertas y ventanas, quitarás yeso, plafones, todo…porque deberás llegar al concreto, varillas y cimientos de cada uno de ellos.
Encontrar sus miedos, sus errores, sus tragedias, sus frustraciones, encontrarás las vivencias de cada uno que provocaron el hecho de tú heredaras sus paquetitos de pólvora.
Este verdadero análisis te permitirá comprender que ninguno de tus síntomas, dolores, ansiedades, sufrimientos o lo que haya sido, fue tuyo jamás. Tú sólo viviste un “detonante”.

Ir redactando una carta de duelo, en donde expreses lo que vas descubriendo de tu familia, aquello en lo que no concuerdas, aquello que tú no consideras justo, aquello que te duele, lastima o molesta, irá descargando tus polvoritas. Te permitirá ir sanado esas relaciones AMOR-ODIO que realmente vives con tu madre, tu padre, tus hermanos, tus tíos, tus abuelos, etc.
Debes sentirte en paz, limpio, tranquilo, capaz de amar ahora si a toda tu familia porque sus estructuras las has comprendido y te has limpiado de ellas, porque ahora sí valoras esa sopita caliente, ese abrazo o ese beso de tu linda abuelita o tu mamá o tu papá.

Escribir para liberar, llorar, enojarte, limpiar tu estructura para que ahora seas tú la que diseñe tu casa, para que te diseñes fuerte, con los colores que a ti te guste, con las ventanas que más te gusten, que seas simplemente lo que mereces ser.

 

 

SI TE ARRANCAS EL CABELLO ¡CUIDADO! PUEDES PADECER DE TRICOTILOMANÍA

Y no sólo existe el hecho de arrancarse el cabello de una zona específica de la cabeza, sino que también aplica para los vellos del brazo, de las piernas, los pelitos de las cejas e incluso arrancarse las pestañas.

Vendría siendo como una acción parecida a la de auto causar heridas o cortes en la piel.

Arrancarse el cabello por supuesto no es una actividad común o normal en la gran mayoría de las personas, siendo éstos hombres o mujeres. Ambos sexos pueden reaccionar ante ciertas emociones con dicha acción.

Es algo nervioso? Sí
Es una acción compulsiva? Sí
Puede comenzar esta acción desde la niñez? por supuesto  Si

Esta acción es conocida en términos médicos cómo tricotilomanía y claro, es un problema de comportamiento y consiste en arrancar ya sea pelo por pelo, vello por vello, pestaña por pestaña o bien, arrancarse mechones de un solo jalón, pudiendo causarse uno mismo, una calvicie severa y en determinada área de la cabeza o bien, dejar sin vellos una parte de la pierna o del brazo o quitarse por completo las cejas o las pestañas.

¿Y por qué hacer esto?
¿Por qué hacerme daño?
¿Por qué no puedo evitar hacer esto?

Como todos los problemas de comportamiento, éste también tiene un conflicto emocional, mismo que también interviene en el hecho de comer el cabello (tricofagia).
Y podríamos dividir este problema de comportamiento en 3 áreas de edad:
– Menores a los 14 años (en donde deberíamos revisar las emociones de la madre y el padre)

– Jóvenes entre los 15 y los 35 años (en donde deberemos revisar las vivencias propias de la persona, el proyecto sentido y el transgeneracional)
– Adultos mayores de 35 años (en donde deberemos revisar las vivencias propias de la persona, el proyecto sentido y el transgeneracional).

Muchas personas atribuyen el arrancarse o comerse el cabello a un Trastorno Obsesivo Compulsivo, un TOC. Pero se ha demostrado a través de los años, que realmente la Tricotilomanía y/o la Tricofagia son acciones no conscientes, como lo podría ser un TOC. Ocurren en un momento de crisis nerviosas parecidas a un trance emocional luego de un conflicto. Y es justamente dicho conflicto emocional no resuelto, al que debemos llegar para resolver esto.

Y empecemos con los simbolismos, porque ya sabemos que la Biodescodificación trabaja con simbolismos.
¿Qué es el cabello?, ¿Qué representa mi cabello?
Fuerza, Confianza en mí, Seguridad.

Pero aquí no viene nadie a arrancar mi cabello ni a comerse mi cabello, sino que soy yo mismo o yo misma la que se arranca o come el cabello. Entonces, bajo éste principio, ¿Qué conflicto emocional he vivido para que yo mismo o yo misma me arranque mi fuerza?, para que yo mismo o yo misma ¿me coma mi fuerza?

Vayamos a otro principio esencial de la Biodescodificación: Para todo conflicto de comportamiento, se habrán de buscar y encontrar dos conflictos emocionales vividos simultáneamente.

¿Por qué?

Porque como el cerebro es impactado con dos vivencias emocionales dolorosas o impactantes al mismo tiempo, no sabe qué programa biológico (enfermedad), presentar. Entonces lo que hace el cerebro es poner el programa biológico (enfermedad) en “pausa” y decide mejor, presentar un conflicto de COMPORTAMIENTO.

Esto en Biodescodificación se conoce como CONSTELACIÓN CEREBRAL (Dos o más impactos emocionales ocurridos al mismo tiempo).

Y como en casi todas las CONSTELACIONES CEREBRALES, o en su mayoría, debemos de buscar los siguientes dos conflictos:

“Pérdida de Territorio” sumado a “Conflicto de Separación”.

Si se trata de un menor a 14 años, buscaremos estos dos conflictos en los padres, especialmente en la madre.

Vivir estos dos conflictos emocionales de manera simultánea es algo como lo siguiente:
– Descubrí que mi esposo me engaña (SEPARACIÓN) + Me corrieron de mi trabajo (PÉRDIDA DE TERRITORIO)
– Mi novia me terminó y se casó con otro (PÉRDIDA DE TERRITORIO) + Mi padre murió (SEPARACIÓN)
– Me ofrecieron un puesto de trabajo en otro país (SEPARACIÓN) + Me robaron mi equipaje (PÉRDIDA DE TERRITORIO)

Ya teniendo claro lo que deberemos de buscar para resolver la tricotilomanía, será más fácil.
Y debemos regresarnos en el tiempo, hasta 6 meses antes de que yo me haya arrancado el cabello o comido mi primer cabello.
Y sobre todo, enfocarse en impactos emocionales que hayan sido dolorosos. No para mi mamá, no para mi papá, no para mi amigo o mi amiga…para mí.
Porque fueron dos vivencias cercanas que me HICIERON SENTIR DERROTADO, DERROTADA.
Que me robaron mi fuerza, mi confianza en mí.

Hay que buscar vivencias luego de las cuales yo haya sentido que no podía sola o solo, que yo ya jamás volvería a sonreír, amar, sentirme protegido, sentirme segura o seguro.
Dos vivencias, dos impactos….tal vez ocurridos el mismo día, la misma semana, el mismo mes, el mismo semestre.

Puede ser que uno de los conflictos tengan solución.
Puede ser que ninguno de los dos conflictos tengan solución.
Y eso sumará al grado de impacto emocional que yo haya vivido.

Porque si mi separación de algo alguien está relacionado con una persona que murió, deberé afrontar ese hecho, trabajar en ello, vivir mi duelo y sobrepasarlo.

Hay pérdidas y separaciones que YA NO TIENEN SOLUCIÓN y eso podría provocar que nos arranquemos todo el cabello antes de encontrar lo ocurrido.

Así que a buscar esa separación y esa pérdida de territorio para poder iniciar un trabajo emocional sobre ello, para poder sanar, para poder superarlo y empoderarnos nuevamente recuperando nuestro cabello.
Si de alguna manera yo descubro que en mi vida no ha ocurrido nada de todo esto y que simplemente de un día para otro comencé a arrancar mi cabello, deberé trabajar con mi árbol genealógico y mi proyecto sentido.
Se habla entonces de un conflicto transgeneracional y tan sólo a nosotros mismos nos toca resolverlo.

¿Qué esperas para empezar el proceso?

 

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LA INFLAMACIÓN DESDE UN PUNTO DE VISTA EMOCIONAL

El término (inflamación) viene del latín inflammation, que quiere decir encender, hacer fuego. Se trata de una alteración patológica en una parte cualquiera del organismo, caracterizada por trastornos de la circulación de la sangre y, frecuentemente, por aumento de calor, enrojecimiento, hinchazón y dolor. Es una respuesta protectora del organismo ante una agresión, cuyo objetivo final es destruir, diluir o aislar la causa inicial de la lesión celular y reparar el daño.

¿Que sucede desde un punto emocional?

Paralelamente el proceso biológico tiene lugar otro proceso emocional y psicológico. En el cerebro, en la fase de reparación, hay un edema de curación neurológica, psicológica, emocional y afectiva. El proceso supone:

  1. Vasodilatación e hiperemia

Se trata de los procesos en los que es necesario abrirse a nuevas informaciones, nuevas creencias y formas de funcionar.

2. Permeabilidad

para eliminar los desechos psicológicos, las emociones. cuando se superan las viejas creencias y emociones negativas, hay que ser permeable para eliminar los desechos, dejando atrás los comportamientos antiguos y aceptar lo que aportan las novedades para poder construirse; se necesita más espacio en uno mismo para el presente.

3. Llamada a los glóbulos blancos 

Es uno mismo quien hace espacio en su interior para curarse. Hay que discernir lo propio de lo extraño: curarse para uno mismo y no para el otro, diferenciarse del otro; es uno quien se cura. Si no hay conciencia de uno mismo,  de la propia identidad, no hay curación ni evolución, ni transformación en el olvido de sí  mismo.  Entonces la persona corre peligro de muerte o de entrar en cronicidad.

4. Reconstrucción 

Liberar los alimentos o materiales para la reconstrucción. Aportar información, novedades, comprensión. Se le puede proponer a la persona que se plantee las siguientes preguntas como: ¿qué voy aportar como novedad, como noción, como información, como comprensión  a este yo reconstruido?

5. Definición correcta de la naturaleza del problema con la fibrina

El recurso proviene de un tejido sano en el cual hay que apoyarse; hay que conocer ese recurso. Una parte de uno mismo está sana y observa lo que no funciona La persona distingue dentro de si lo que funciona y lo que no. La reflexión y el discernimiento permiten definir aquello que no funciona.

6. Proliferación de vasos sanguíneos 

Tiene que ver con la aceptación de novedades, de nueva información par construirse de una manera diferente y tomar conciencia.

7. Finalización del trabajo del duelo

Completar la eliminación de lo que ya no sirve; despedirse de todo aquello que ha permitido la reparación.

OTRAS EPIDEMIAS

  • Sífilis: se trata de un conflicto relacionado con religión y la sexualidad. Existe culpabilidad con relñacion a la sexualida. Se puede considerar que el sexo es solo para reproducirse y no para sentir placer, o puede que el sexo haya sido causa de vergüenza para la familia. Históricamente se trataba con mercurio, y por lo tanto mucho de los síntomas relacionados con esta enfermedad tienen más relación con los efectos tóxicos de este metal que con los síntomas de la fase de reparación.
  • Sarampión: como ya hemos dicho anteriormente, se trata de un conflicto de separación, el que (algo apesta).

  • Varicela: conflicto de separación de la madre, ambiente de cambio.

  • Paperas: conflicto de separación con relación a la afectividad (o al alimento).

  • Tosferina: conflicto de separación, con peligro de muerte inminente.

CONFLICTOS DE ASCO Y RESISTENCIA

En los conflictos de asco y resistencia hay un  relé que se manifiesta en la zona del mesodermo, pero tiene inervaciones neuronales de sustancia gris. Este relé regula el páncreas en su función endocrina, llevada a cabo en los islotes de Langerhans, que producen las hormonas insulina y glucagón, entre otras.

El asco está reflejado en el hemisferio femenino. La resistencia, en el masculino. El asco y la repugnancia tienen el sentido biológico de detectar qué alimentos no son comestibles.  Afectan a la hormona glucagón y su conflicto principal es sentir asco por algo, por alguien, o por uno mismo. Montserrat Batlló lo explica perfectamente al abordar el conflicto de reprogramación relacionado con la grasa: cuando algo nos da asco, el cuerpo reacciona  bajando la insulina en sangre, lo que impulsa a comer más, ya que las células les falta azúcar para funcionar.

La resistencia es masculina, porque el hombre debe aguantar mas tiempo sin comer. Cuando caza,mantiene la insulina en sangre: debe resistir

Diabetes

La diabetes es la enfermedad más importante relacionada con este tipo de conflicto. Se trata de una constelación entre el asco y la resistencia. Por eso los diabéticos pasan de una hiperglucemia a una hipoglucemia, muchas veces sin saber por qué. Siempre hay que buscar que produce asco y a que se opone resistencia.

También es una enfermedad relacionada con el frío. Si tengo relaciones frías, si estoy en un lugar frío (ya se trate de frio real o simbólico), lo más probable es que aumente mi nivel de azúcar en sangre. Se trata de una solución biológica, pues el azúcar es un anticongelante natural.

Pondré un ejemplo de una amiga que tiene diabetes. Ella debía ir a una conferencia en un lugar donde sabía que el aire acondicionado iba a estar a una temperatura muy baja para su gusto. En esa conferencia se estaba hablando de la diabetes. A partir de ese momento, comenzó a observarse y controlarse emocionalmente. Por aquel entonces ella se controló el azúcar, y vio que le había subido mucho. Al poco rato de tomar conciencia de ello, su azúcar había vuelto a niveles normales. En la actualidad, ha aprendido a controlar sus emociones relacionadas con lo que le da asco y con lo que le provoca resistencia, y necesita dosis de insulina.

Se sabe que la diabetes afecta a poblaciones que viven o se sienten aisladas. Ello evidencia la relación de la diabetes con conflictos de aislamiento, con sentirse aislado o sentir que se está siendo aislado. La diabetes también se vincula con la (la casa divida en dos) como por ejemplo los conflictos de pareja que comparten  la misma residencia, pero dividida por la mitad, de una forma real o simbólica.

Dos ejemplos: un señor en un barrio periférico de una gran capital, donde cada día aumentaba la población de inmigrantes. Se sentía aislado y no quería o no se atrevía a salir de casa.  Sus vecinos le producen asco, y desarrolló una diabetes tipo II.

Un hombre tuvo que separarse de su hija a causa del divorcio. El vivía esta separación como un aislamiento. Decía «no tengo contacto con mi hija porque su madre le habla mal de mi»,»mi relacion con mi hija es muy fría por culpa de su madre». también desarrolló una diabetes tipo II.

 

CONFLICTOS DE SEPARACIÓN, continuación

Psoriasis

La psoriasis es un conflicto de separación del padre. También puede ser un conflicto de doble separación y la zona donde se expresa la psoriasis indica el conflicto.

Como el caso de un niño, ya casi adolescente, que empezó a tener psoriasis tras la separación de sus padres. La madre convivía con otro hombre y el hijo deseaba estar con su padre y no con la pareja de su madre.

Una mujer tenia psoriasis en todo el cuerpo. Se le había desencadenado tras la muerte de su padre. Este era para ella el cielo mismo, expresión que utilizo al analizar su historia. Había un componente transgeneracional muy importante.

Oído (externo)

En el oído externo suele producirse eccemas. El conflicto también tiene que ver con la separación, con no volver a escuchar las palabras de alguien muy querido.

Una patología común en el oído interno son los acufenos. Tienen que ver con el deseo de oír o con el deseo de no oír lo que se dice, porque representa una agresión contra las propias ideas o sentimientos. Son palabras injuriosas que atacan mi concepción personal de la vida.

Por ejemplo, una mujer empezó a tener acufenos a partir de una conversación telefónica con su hermana en la que sintió un gran resentimiento por todo lo que había tenido que oír de su boca.

Vagina

La vagina es una zona de contacto muy interna en la mujer. Las patologías asociadas a esta parte del cuerpo tienen que ver con la perdida del contacto intimo. Un eccema en la vagina es un conflicto de separación del sexo del amante. La vaginitis, por su lado, es un conflicto de separación con un gran sentimiento de ira.

En la reparación siempre hay infección; el papiloma virus se expresa en esta fase. Tiene que ver con un conflicto de relaciones sexuales que ensucian, como cuando una mujer descubre que su pareja mantiene relaciones sexuales con otra.

Cornea y conjuntiva

Los conflictos en la cornea y la conjuntiva están relacionados con la separación visual. La conjuntivitis es un conflicto de separación; una negación a ver lo que pasa, pues ello produce mucha ira o cólera. También puede deberse a la perdida del contacto visual con una persona querida, o a la ira derivada de observar una conducta indeseada en alguien a quien se quiere. En la fase de reparación siempre hay inflamación y dolor.

Conflictos de separación

La separación tiene que ver con la epidermis, la capa superficial de la piel, cuya función es el contacto, fundamental en toda relación. Si al nacer recibimos poco contacto, las conexiones neuronales son pobres. El niño necesita contacto permanente: le transmite seguridad y confianza en si mismo y evita  problemas en su posterior vida adulta. En África, las mujeres siempre llevan al niño encima, y en los documentales se aprecia la placidez en los rostros de esas criaturas.
La falta de contacto en la infancia o ser dejado en manos de personas que no son de la familia puede ocasionar problemas de necesidad de contacto en la vida adulta, y con ello, problemas en la piel.
La separación no solamente es de piel,  sino que también puede ser  de oído cuando no se oyen las palabras de un ser querido porque se ha ido. Estos conflictos se manifiestan en el conducto auditivo externo y en el oído interno.
Eccema
En la fase activa de este conflicto de separación se producen micro-ulceraciones, y en la fase resolutiva se manifiesta en el eccema propiamente dicho. Muchas veces el eccema se relaciona con una alergia de la piel. hay que asegurarse muy bien de ello al analizar el conflicto, pues es muy diferente una cosa de la otra.
Por ejemplo: una niña tiene una mascota; sus padres se separan y el padre se lleva al perro. la niña puede tener un conflicto de separación: cuando vuelve a estar con el padre, también esta con el perro, y le sale un  eccema.
Aftas (mucosas)
Las aftas son conflictos de separación relacionados con la mucosa bucal. Una persona con aftas tiene que preguntarse de que se esta separando. Se trata de una memoria de la separación del pecho materno.
recuerdo el caso de un amigo mio a quien le salio un afta en la boca. Le pregunte de que se estaba separando. Su respuesta fue taxativa: del pecho de mi mujer, me estoy divorciando.
Herpes
Esta enfermedad también afecta a la dermis. El conflicto del herpes es una separación con sentimientos de rabia y suciedad.
Era el caso de una mujer con herpes en la cintura. Se había separado de su marido porque lo había sorprendido con otra mujer. Su conflicto de separación tenia que ver con la zona en la que el marido la sujetaba cuando paseaban. El herpes era una manifestación de resentimiento, la rabia y la suciedad expresada contra el marido.