CONFLICTOS DE SEPARACIÓN, continuación

Psoriasis

La psoriasis es un conflicto de separación del padre. También puede ser un conflicto de doble separación y la zona donde se expresa la psoriasis indica el conflicto.

Como el caso de un niño, ya casi adolescente, que empezó a tener psoriasis tras la separación de sus padres. La madre convivía con otro hombre y el hijo deseaba estar con su padre y no con la pareja de su madre.

Una mujer tenia psoriasis en todo el cuerpo. Se le había desencadenado tras la muerte de su padre. Este era para ella el cielo mismo, expresión que utilizo al analizar su historia. Había un componente transgeneracional muy importante.

Oído (externo)

En el oído externo suele producirse eccemas. El conflicto también tiene que ver con la separación, con no volver a escuchar las palabras de alguien muy querido.

Una patología común en el oído interno son los acufenos. Tienen que ver con el deseo de oír o con el deseo de no oír lo que se dice, porque representa una agresión contra las propias ideas o sentimientos. Son palabras injuriosas que atacan mi concepción personal de la vida.

Por ejemplo, una mujer empezó a tener acufenos a partir de una conversación telefónica con su hermana en la que sintió un gran resentimiento por todo lo que había tenido que oír de su boca.

Vagina

La vagina es una zona de contacto muy interna en la mujer. Las patologías asociadas a esta parte del cuerpo tienen que ver con la perdida del contacto intimo. Un eccema en la vagina es un conflicto de separación del sexo del amante. La vaginitis, por su lado, es un conflicto de separación con un gran sentimiento de ira.

En la reparación siempre hay infección; el papiloma virus se expresa en esta fase. Tiene que ver con un conflicto de relaciones sexuales que ensucian, como cuando una mujer descubre que su pareja mantiene relaciones sexuales con otra.

Cornea y conjuntiva

Los conflictos en la cornea y la conjuntiva están relacionados con la separación visual. La conjuntivitis es un conflicto de separación; una negación a ver lo que pasa, pues ello produce mucha ira o cólera. También puede deberse a la perdida del contacto visual con una persona querida, o a la ira derivada de observar una conducta indeseada en alguien a quien se quiere. En la fase de reparación siempre hay inflamación y dolor.

Publicado en Uncategorized y etiquetado , , , , , , , , , , , , , .

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *