TORTÍCOLIS ¿Que problema emocional estoy padeciendo?

BIODESCODIFICACIÓN – TORTÍCOLIS

3ª Etapa (Movimiento, Valoración)

La tortícolis es un tipo de distonía (contracciones musculares prolongadas) en que los músculos del cuello, particularmente el músculo esternocleidomastoideo, angular de la escápula y en menor medida los músculos escalenos, se contraen involuntariamente y hacen que se incline la cabeza.

Qué conflicto emocional estoy viviendo?

 Si yo presento tortícolis, quiere decir que estoy viviendo o viví hace pocas horas un conflicto de contrariedad en la acción. Es decir, quise hacer algo pero me prohibí hacerlo.

– Querer girar la cabeza para ver algo o a alguien que tengo prohibido o me prohibo.

– Querer mirar algo y no hacerlo.

– Una parte de mí quiere ver y la otra me dice que no es correcto.

– Una parte de mí quiere ir hacia adelante y la otra parte quiere mirar atrás (pasado).

– Una parte de mí quiere ir hacia adelante y la otra quiere hacerse a un lado, quitarse.

Resentir:

«No puedo mirar hacia dos lados a la vez».

«No puedo voltear y no querer voltear a la vez».

Cuando la sensación es una contracción muscular prolongada:

– Amor prohibido.

Ejemplo: Una madre en el aeropuerto, despide a su hijo que se va a estudiar lejos. El hijo besa y abraza a su madre y se despide de ella, camina hacia la sala de abordar y quiere voltear a ver a su madre una última vez, pero algo dentro de él le dice: «sé hombrecito, aguántate las ganas, no voltees». Y no voltea. Al día siguiente, presenta tortícolis.

Cuando la sensación es de contracciones tipo espasmos:

– No sentirse apoyado en un enfrentamiento.

Ejemplo:

Un profesor anima a sus alumnos universitarios para que realicen una visita al museo de historia el fin de semana. Mientras están en el museo, algunos de los muchachos, le piden a su nueva compañera que pose para una fotografía junto a una escultura. Ella se recarga en la pieza y ésta cae y se rompe. Inmediatamente los compañeros caminan hacia otro pasillo, la chica piensa en hacer lo mismo, pero no decide a tiempo. Cuando voltea el profesor y la gente de seguridad, sólo ven a la chica. Ella se siente sin apoyo del grupo y se enfrenta a un problema legal muy grande. Al día siguiente presenta tortícolis.

La tortícolis está frecuentemente relacionada con mi acción de mirar hacia uno de dos lados, tener que decidir entre dos opciones, casi siempre es algo que quiero ver y no veo, o algo que quiero hacer y no hago.

Cuál es la emoción biológica oculta?:

– Sigo adelante o me regreso.

– Volteo o no volteo.

– Me voy o me quedo.

– Terquedad.

– Inflexibilidad.

Como el cuello representa mi flexibilidad y mi capacidad para voltear a ver varios lados de las situaciones de la vida, dañarlo con tortícolis representa un verdadero bloqueo emocional.

Cómo libero esa emoción biológica?: 

Hago lo que quiero hacer y lo que me hace feliz.

Me muestro flexible.

Hay muchas maneras de ver las cosas.

Me amo y me acepto.

tengo APEGO a alguien ¿Estoy sufriendo y padeciendo algún conflicto emocional?

LOS APEGOS Y LA BIODESCODIFICACIÓN.

Ayer estaba yo terminando las terapias del día, y me puse a pensar en los apegos.
Por un lado, la simple palabra pareciera no significar nada o algo sin importancia alguna, pero para la salud definitivamente los apegos son un ingrediente altamente tóxico, porque nos impiden ser objetivos, ser coherentes, actuar libremente.

Y todos los seres humanos tenemos apegos, yo no canto mal “las rancheras” como decimos en México. También estoy apegada a mi primo con quien trabajo a diario, estoy apegada a mis gatitas que me llenan todo de pelos, a mis hermanos que adoro pero sin duda, considero que de perder la compañía de alguno de ellos, luego de un largo duelo claro, yo tendría la fuerza para continuar con mi vida y mi trabajo.
Hay una parte de mí que ha aprendido con el tiempo, que nada es para siempre y otra parte de mí que ha aprendido que primero estoy yo, mi felicidad y mi bienestar.

Hay gente que muere por sus apegos.

Están apegados a un trabajo de años y se niegan a jubilarse porque dicen que dejar de trabajar sería la muerte. Y les doy la razón porque si eso dicen, si eso creen, eso atraen.
Hay personas que están apegadas al novio o a la pareja y si sucede una separación, un divorcio o un fallecimiento, se les acaba la vida, la alegría, la fe.
Otras tantas personas más son apegadas no a una persona o personas, sino a costumbres, cosas y pertenencias, propiedades y en caso de pérdidas o robos se derrumban.

Yo considero que el problema no es tener apegos. El problema está en no vivir conscientes de que esa persona o ese objeto al que estamos apegados puede faltar.

Cuando éramos niños todos nosotros, vivíamos apegados a la mamá, al papá o al abuelo, pero conforme fuimos creciendo, dichos apegos cambiaron por objetos, amigos, juguetes.
Es verdad que hay y siempre habrá niños a los que les da lo mismo si están con su mamá, con la vecina o con la tía. Niños a los que les lo mismo si hoy jugaron con el barquito y mañana con el osito o si el barquito se perdió y el osito lo tomó la primita.
Pero existen los niños que ya desde pequeños, presentan una intolerancia total al desapego.

Y si toda la vida practicamos apego, seremos unos perfectos expertos en apegarnos a todo y a todos.
El apego es un gran obstáculo que tenemos que superar para progresar en nuestro desarrollo humano y espiritual. Para ello, necesitamos prestar una atención completa a nuestros pensamientos, a nuestros sentimientos y claro, a nuestro Ser.
Debemos comenzar a dejar lo “perdido” en el pasado y preguntarnos: ¿Qué es lo que he de hacer a partir de ahora?

Porque eso sí, también hay apegos hacia algo que ya dejó de ser hace muchos meses e incluso años.

En diciembre pasado, me comentaba una gran amiga que en la calle escucho la conversación de dos señoras que platicaban en una parada de autobús. Una le decía a la otra: “Oye, qué gusto haberte encontrado luego de tantos años, ¿cómo estás?”
Y la otra respondió: “Aquí derrumbada por la pérdida de mi marido”

Mi amiga pensó que era realmente triste el ver a esa señora que acababa de perder a su marido, intentando mostrarse tranquila ante su recién encontrada vieja amiga.
En eso, la primera mujer dijo: “Pero cómo lo lamento amiga, ¿qué pasó, cuándo ocurrió?”
Y la sorpresa fue escuchar que la segunda señora dijo:
“Fue hace 37 años amiga, ha sido un sufrimiento de 37 años”

Dice mi amiga que la señora viuda. Apenas podía caminar, estaba toda encorvada y desmejorada lo que sin duda refleja que el apego la comenzó a matar hace 37 años.

El apego hace que nos atrapemos en diferentes limitaciones. Para superar el apego es necesario alejar nuestro intelecto de temas limitados, porque no se trata tan sólo de “razonar” con una comprensión profunda, sino de combinar los pensamientos, con los sentimientos y con nuestra conciencia espiritual.

Necesitamos reconocer dónde estamos apegados, influenciados o reprimidos. Hay tantos apegos sutiles que nos pueden atrapar: el apego a nuestras acciones y al fruto de nuestros esfuerzos, a las relaciones, a las personas, a los animales, a nuestras propias ideas y percepciones, a nuestro cuerpo, a nuestras costumbres, etc.
Tenemos que revisar: ¿Estamos atrapados en alguna relación o en conflicto con alguien? O estoy plenamente consciente de mis apegos y confío en poder salir adelante si aquello a lo que estoy apegado se pierde.
Es mi responsabilidad personal prestar atención a estos aspectos porque nadie puede hacerlo por mí. Y si no estoy consciente de mis apegos, es mucho más sencillo enfermar por cualquier impacto emocional como consecuencia de una pérdida.
Así las cosas.

ANSIEDAD ¿Que conflicto emocional padezco?

BIODESCODIFICACIÓN – ANSIEDAD / TRASTORNO DE ANSIEDAD

3ª Etapa (Movimiento, Valoración) y 4ª Etapa (Relación).

La ansiedad es un elemento de alerta en nuestro cuerpo. Es aquella que nos indica que ya tenemos hambre y debemos comer. Es aquella que nos dice que debemos digerir lo comido. Es aquella que nos dice que debemos dormir y aquella que nos indica que debemos despertar. La ansiedad, es la «alarma», que le indica a nuestro sistema nervioso central que debemos hacer algo. Así sea huir del depredador, defender nuestro territorio, proteger a los nuestros, etc.

Desde este punto de vista, la ansiedad se considera una señal positiva, de salud, que ayuda en la vida cotidiana, siempre que sea una reacción coherente frente a determinadas situaciones que tengan su cadena de sucesos de forma correcta. Y hay varias formas en que la ansiedad resulta una «alerta». Puede ser una alerta en rojo que nos dice: «sal corriendo es un incendio». Puede ser una alerta amarilla que nos dice: «Cuidado no cruces, vienen más coches».

Esas situaciones de «ansiedad», ayudan al organismo a resolver peligros o problemas de la vida cotidiana.

Pero, ¿por qué muchas personas declaran «tener problemas de ansiedad»?

Porque la sociedad moderna, ha confundido la ansiedad con lo que se denomina «trastorno de ansiedad», que es radicalmente otra cosa.

El Trastorno de Ansiedad sí tiene consecuencias negativas para las personas y sobre todo, consecuencias desagradables. La mayoría de la población se diagnostica por medio de «la familia», y es allí cuando las falsas creencias toman fuerza. Y vamos por la vida etiquetándonos como personas con «PROBLEMAS DE ANSIEDAD», en lugar de tomar conciencia.

EL TRASTORNO DE ANSIEDAD:

El trastorno de ansiedad está constituido por varios elementos, entre los cuales se incluyen:

– Fobias.

– Trastorno Obsesivo-Compulsivo.

– Trastorno de Pánico.

– Estrés Post Traumático.

– Ansiedad Generalizada.

– Ansiedad Social.

– Ataques de Pánico.

En todos estos casos y a diferencia de la Ansiedad Normal (Adaptativa), las personas viven permanentemente sensaciones de miedo y deseos de huir.

La persona ya no es capaz de distinguir una amenaza real de una amenaza imaginaria. La persona vive en un estado casi permanente de angustia irracional. Por lo tanto, no es una persona consciente de su realidad.

Los síntomas que presenta una persona con Trastorno de Ansiedad son:

– Extremada Fatiga o Desánimo.

– Taquicardia.

– Respiración Acelerada.

– Dilatación de las Pupilas

– Sensación de Ahogo.

– Temblores en manos o pies.

– Sensación de Pérdida del Control.

– Sensación de Pérdida del Conocimiento.

– Sudoración Excesiva.

– Náuseas.

– Rigidez Muscular.

– Debilidad Muscular,

– Dificultad para Hablar y Expresarse.

– Pensamientos Negativos y Obsesivos.

¿No presentas estos síntomas? No tienes Trastorno de Ansiedad.

Deja de andar por la vida diciendo que tienes «problemas de ansiedad» y toma consciencia en lugar de vivir como víctima. O bien, acude con un Psiquiatra Especialista y realízate todos los exámente pertinentes.

El Trastorno de Ansiedad se puede manifestar de tres formas diferentes:

Síntomas Físicos.

Síntomas Cognitivos.

Síntomas Conductuales.

Mismos que pueden presentarse solos o mezclarse entre sí. Y para detectarlo es necesario realizar varios análisis, pruebas y estudios médicos en instituciones especializadas en salud mental. No basta con sentir nervios para decir que uno padece: ANSIEDAD. Así que mucha atención a esto.

¿Qué conflicto emocional estoy viviendo?: Si yo presento Trastorno de Ansiedad, necesariamente soy una persona que siempre se ha sentido débil, minimizada, poco apreciada, víctima de las circunstancias e incapaz de demostrar mi valor e inteligencia.

Vivo constantemente queriendo llamar la atención de los demás, y poco a poco voy desarrollando miedos irracionales para lograrlo.

Tiendo a pensar siempre en un futuro negativo, siempre tengo prisa, siempre debo alterarme ya, para que me hagan caso.

Si no «me pongo mal», nadie me hace caso.

Disfruto inconscientemente, cuando los demás dicen: «pobre de él» o «pobre de ella».

Tiendo a recordar y platicar de mi pasado, siempre fue mejor, siempre viví mejor, tuve lo mejor, conocí a los mejores, gané mejor, trabajé mejor, etc.

Soy incapaz de disfrutar mi presente, un amanecer, una rica comida, un bello paseo, unas lindas vacaciones, mi trabajo, mi familia, mis hijos, mis amigos, una película, etc. Destruyo mi presente día tras día con pensamientos negativos, catastróficos, trágicos y de añoranza por un pasado que ya no está. Mi mente sólo piensa en dolor, muerte, abandono, tristeza, accidentes, tragedias, pobreza, peligro, violencia, hambre, frío, enfermedad….así de mal estoy. Así de pobre es la vida que yo he decidido darme.

Y no hay nada más cierto, que mi estado emocional lo único que provoca son enfermedades, que finalmente me harán cumplir mis vaticinios.

¿Cuál es la emoción biológica oculta?:

Falta de confianza en el proceso de la vida.

Falta de confianza en mí.

Falta de auto respeto y valoración.

Falta total de consciencia y coherencia.

¿Cómo libero esa emoción biológica?:

Amándome y amando mi vida tal como es.

Dejando de molestar a los demás con mi victimismo.

Confiando en el proceso de la vida.

Impidiendo que mi imaginación guíe mi vida.

Siendo yo mismo y avanzando.

Guiándome por mi intuición.

Confiar más en los demás.

SUFRO DE CONJUTIVITIS ¿Que conflicto emocional padezco?

BIODESCODIFICACIÓN – CONJUNTIVITIS

4ª Etapa (Relación).

Conjuntivitis es la inflamación de la capa conjuntiva, membrana mucosa que recubre el interior de los párpados y que se extiende a la parte anterior del globo ocular.

Qué conflicto emocional estoy viviendo?

Si yo presento conjuntivitis, quiere decir que estoy viviendo o he vivido un conflicto emocional, gracias al cual he dejado de ver algo o a alguien importante para mí. Me he separado de ver algo o a alguien que me interesaba.

Resentir:

«No veo más aquello que me gusta».

«Ya no veo a la persona que amo».

«Ya nadie me protege de lo que veo».

La conjuntivitis está muy relacionada con actitudes de enfado y frustración con lo que se ve en la vida.

Cuál es la emoción biológica oculta?:

Enfado y frustración por lo que se ve en la vida, molestia o dolor por dejar de ver algo o a alguien.

Cómo libero esa emoción biológica?:

Veo con amor todo a mi alrededor.

Acepto dejar de ver a esa persona.

Acepto dejar de ver aquello que me gusta.

Me amo y me acepto y amo ver.

ANEMIA ¿Que conflicto emocional estoy viviendo?

BIODESCODIFICACIÓN – ANEMIA

3ª Etapa. (Movimiento, valoración).

ANEMIA POR BAJA HEMOGLOBINA EN SANGRE

Qué conflicto emocional estoy viviendo?

Si yo presento anemia, quiere decir que me siento desvalorizado con respecto a aquello que era mi motivo para vivir. Ya no siento ánimo por la vida o no siento ese ánimo con respecto a lo que me está tocando vivir.

Resentir:

“No quiero molestar a mi familia».

«Tengo que vivir lo menos posible porque molesto».

«Me ahogo en esta familia.”

La anemia por baja hemoglobina en la sangre, está relacionada con una falta de alegría ante el proceso de la vida misma y con un sentimiento de no valer.

ANEMIA POR FALTA DE HIERRO EN SANGRE

Qué conflicto emocional estoy viviendo?

Si yo presento anemia, quiere decir que no recibo el afecto suficiente de mi padre o de mi madre (Calcio (función paterna) + Magnesio (Función materna), o bien no me siento buena madre o buen padre.

Podrán amarme, pero yo no me siento amado. Tal vez necesito que me abracen, que me digan que me quieren, necesito fortaleza afectiva. Necesito que me digan que soy buen padre o madre, que no me desvaloricen ante mi capacidad de serlo.

Resentir:

«Necesito que me ayuden en mi función materna»

«Mi familia me ahoga, no me apoya». «Quiero que alguien de mi familia que está muriendo, viva».

«Atmósfera tóxica, no respiro bien».

La anemia por falta de hierro en la sangre, está relacionada con una falta de motivación o reconocimiento familiar, no hay hierro, no hay apoyo ni amor, ni fuerza por parte de la familia.

Cuál es la emoción biológica oculta?:

Actitud de sí puedo pero….

Falta de alegría.

Falta de confianza en uno mismo.

Sentimiento de no valer lo suficiente.

Cómo libero esa emoción biológica?: 

Puedo ser feliz sin el reconocimiento de otros.

Yo llevo mi vida como quiero.

Amo la vida y me amo yo.

La sangre representa la alegría de vivir y a la familia.

ANEMIA FALCIFORME

Cuál es la emoción biológica oculta?: 

La idea de no valer lo suficiente destruye mi alegría de vivir.

Cómo libero esa emoción biológica?:

Vivo feliz.

Nada ni nadie me impedirán vivir feliz.

Yo determino mi felicidad.

Libero todo lo que no necesito en la vida.

DOLOR DE CABEZA ¿Que conflicto emocional padezco?

Causa probable: Invalidación de uno mismo. Autocrítica. Miedo. (V. MIGRAÑA)

Nuevo modelo mental: Me amo y me apruebo. Con los ojos del amor me veo a mí misma y todo lo que hago. Estoy a salvo.

CABEZA (LH-2)

Nos representa. Es lo que mostramos al mundo, la parte de nuestro cuerpo por la cual generalmente nos reconocen. Cuando algo anda mal en la región de la cabeza, suele significar que sentimos que algo anda mal en nosotros.

DOLORES DE CABEZA (LH-2)

Provienen del hecho de desautorizarnos a nosotros mismos. La próxima vez que le duela la cabeza, deténgase a pensar cómo y cuándo ha sido injusto con usted mismo. Perdónese, no piense más en el asunto, y el color de cabeza volverá a disolverse en la nada de donde salió.

Las migrañas o jaquecas se las crean las personas que quieren ser perfectas y que se imponen a sí mismas una presión excesiva. En ellas está en juego una intensa cólera reprimida. Es interesante señalar que casi siempre una migraña se puede aliviar masturbándose, si uno lo hace tan pronto como el dolor se inicia. La descarga sexual disuelve la tensión y, por lo tanto, el dolor. Tal vez a usted no le apetezca masturbarse en ese momento, pero vale la pena probarlo. No se pierde nada.

DOLORES DE CABEZA CROMOTERAPIA:

Descripción: Aun cuando acostumbramos tratarnos los dolores de cabeza con un solo medicamento como la aspirina, esta afección indica la existencia de algún otro trastorno en el organismo o una tensión emocional que pueden estar asociados algunos de los órganos principales del cuerpo. Así que la recomendación acostumbrada será, si persisten las molestias, que veas a tu médico o naturópata de confianza.

Color curativo: AZUL AÑIL.

Tratamiento: Debemos presionar las yemas de los dedos que se refiere al área de los ojos y los oídos, continuando por la parte exterior del pulgar, en dirección al tobillo, que se relaciona con el área de la columna vertebral. También trataremos las áreas de la pituitaria, el tiroides, el sistema nervioso, las suprarrenales, el hígado y los riñones, toda la zona del cuello y prestando atención a los puntos dolorosos. Si le duele la parte izquierda de la cabeza, presione la parte izquierda del pie. Si el dolor aparece en mitad de la cabeza, presione el centro, etc.

CABEZA (DOLOR DE) LISA BOURBEAU

BLOQUEO FÍSICO: La interpretación siguiente se aplica a un dolor de cabeza normal. Para los problemas más serios relacionados con la misma, como por ejemplo la «migraña», véase la descripción correspondiente.

BLOQUEO EMOCIONAL: La cabeza tiene una relación directa con el YO SOY. Tener un dolor de cabeza (sobre todo en la parte superior de la misma) significa que la persona se la golpea con «yos» desvalorizantes. Se acusa de no ser esto o aquello y, sobre todo, de no ser suficientemente inteligente; se exige demasiado. Dice o piensa a menudo cosas como «Me rompo la cabeza», «Estoy hasta la coronilla», «No sé dónde tengo la cabeza», «Soy cabeza dura» o «He perdido la cabeza». Se desprecia en lugar de apreciarse. Para quien tiene la impresión de

que la cabeza va a estallarle, el mensaje es que deje de acumular tantas cosas en ella por miedo al juicio de los demás con respecto a lo que es o no es. Es posible que sea una persona que no se acepta, que se acusa de ser demasiado irreflexiva. También puede ser una persona que tiene miedo de «ir a la cabeza», es decir, estar al frente, ser la primera, o mostrar la dirección. Tener un dolor de cabeza, sobre todo en la frente, le indica a esta persona que se esfuerza demasiado por comprender todo. Debe darle tiempo al intelecto para que acumule suficientes datos en su memoria y que su inteligencia pueda hacer una síntesis y comprender.

BLOQUEO MENTAL: Por ser la sede de cuatro de los cinco sentidos, la cabeza es una parte del cuerpo muy importante. Cuando te duele, ello te impide ver, oír y oler bien, yd ecir lo que responde a tus verdaderas necesidades, lo cual te aleja de lo que quieres ser. Debes establecer el contacto con tu YO SOY verdadero, es decir, lo que eres en ese momento. Es inútil que te fuerces a SER lo que crees que los demás quieren que seas. Nadie en el mundo puede lograr esa hazaña, es decir, lograr ser exactamente lo que todos los que le rodean esperan de él.

Si eres del tipo de los que da «cabezazos» a los demás, también te impides ser tú mismo.

Tu cabeza te indica que relajes tu mente, que dejes de querer comprender todo mentalmente y que te permitas ser más tú mismo. Si utilizas una o algunas de las expresiones antes citadas, date cuenta de que el miedo oculto detrás de ellas no es bueno para ti.

BLOQUEO ESPIRITUAL: Para conocer el bloqueo espiritual que te impide responder a una necesidad importante de tu SER, utiliza las preguntas sugeridas.

¿DERMATITIS? que conflicto emocional estoy presentando

BIODESCODIFICACIÓN – ECZEMA

4ª Etapa (Relación)

Un eccema, eczema o dermatitis eccematosa es un conjunto de afecciones dermatológicas (de la piel), caracterizadas por presentar lesiones inflamatorias diversas tales como: eritema, vesículas, pápulas y exudación.

También se usa o se aplica este término para dermatitis causadas por contacto con una sustancia para la cual se haya sensibilizado el paciente (eccema de contacto).

Se caracteriza por un enrojecimiento de la zona afectada seguida de una fuerte picazón; puede esparcirse fácil y rápidamente a otras áreas del cuerpo. El eczema se puede clasificar, según sus características, en:

Atópico:

El eccema atópico puede presentar muchas variantes, pero en general se caracteriza por placas de costras rojas de piel inflamada con constante comezón.

Seborreica:

La dermatitis seborreica es una enfermedad inflamatoria común de la piel caracterizada por lesiones escamosas generalmente en el cuero cabelludo (no confundir con caspa) y la cara.

De contacto:

La dermatitis de contacto es el nombre que se le da a cualquier inflamación de la piel que se produce cuando la superficie de la piel entra en contacto con una sustancia que se origina fuera del cuerpo.

El eccema generalmente se presenta como reacción a alguna alergia.

En Biodescodificación es más simple, un eczema siempre estará relacionado con la falta, carencia o ausencia de contacto con alguien o «algo» que amo (hacer, tener, disfrutar, etc), demostrando un conflicto de separación del cual me «protejo».

Todo padecimiento en la piel, representa una ausencia de contacto, el ser humano por naturaleza, debe «sentirse en contacto» para desarrollarse sanamente. Cuando cualquier irritación de la piel no se soluciona, necesariamente es porque no se ha comprendido que debe buscarse la razón emocional y es mucho más fácil creer que es una alergia, cuando en realidad nunca lo es.

Qué conflicto emocional estoy viviendo?

Estoy viviendo un fuerte conflicto emocional por sentirme separado de una persona, animal, objeto o situación que yo «amo»; Es un miedo inconsciente a quedarme solo al perder dicho contacto.

Resentir:

«Ya no estoy en contacto con…»

«Me siento alejado de…»

«Me siento fuera del grupo, nadie quiere acercarse a mí».

«Quiero sentir el contacto».

En biodescodificación, se habrá de analizar el significado biológico de la zona del cuerpo en la que aparece el eczema para localizar el conflicto emocional.

Cómo libero esa emoción biológica?:

Analizando y descubriendo de quién o de qué estoy separado, alejado.

Razonando que no por ello debo padecer de la piel.

Diciendo en voz alta lo mucho que me duele dicha separación.

Que conflicto emocinal estoy viviendo INFECCIONES

INFECCIÓN

Infección, enfado, irritación, rabia, fastidio.

  1. LA INFECCIÓN

La infección representa una de las causas más frecuentes de los procesos de enfermedad en el cuerpo humano. La mayoría de los síntomas agudos son inflamaciones («-itis»), desde el resfriado hasta el cólera y la viruela, pasando por la tuberculosis.Es una terminología « bélica», ya que se trata realmente de una «guerra en el cuerpo»: una fuerza de agentes enemigos (bacterias, virus, toxinas) que adquiere proporciones peligrosas es atacada y combatida por el sistema de defensas del cuerpo. Esta batalla la experimentamos nosotros en síntomas tales como hinchazón, enrojecimiento, dolor y fiebre. Si el cuerpo consigue derrotar a los agentes infiltrados, se ha vencido la infección. Si ganan los invasores, el paciente muere.

Para nuestro razonamiento, trasladaremos la analogía a otro plano: el psíquico. También una persona puede explotar. Pero con esta expresión no nos referimos a un absceso sino a una reacción emotiva por la que trata de liberarse un conflicto interior. Nos proponemos contemplar sincrónicamente los tres planos «mente–cuerpo–naciones» para apreciar su exacta analogía con «conflicto–inflamación–guerra» , la cual encierra ni más ni menos que la clave de la enfermedad.

La polaridad de nuestra mente nos coloca en un conflicto permanente, en el campo de tensión entre dos posibilidades. Constantemente, tenemos que decidirnos, renunciar a una posibilidad, para realizar la otra. Por lo tanto, siempre nos falta algo, siempre estamos incompletos.

Dichoso el que pueda sentir y reconocer esta constante tensión, esta conflictividad, ya que la mayoría se inclinan a creer que, si un conflicto no se ve, no existe. Pero cuando el individuo no está dispuesto a tomar consciencia de sus conflictos, asumirlos y buscar solución, ellos pasan al plano físico y se manifiestan como una inflamación. Toda infección es un conflicto materializado. El enfrentamiento soslayado en la mente (con todos sus dolores y peligros) se plantea en el cuerpo en forma de inflamación.

Examinemos este proceso en los tres planos de inflamación–conflicto–guerra:

  1. Estimulo: penetran los agentes. Puede tratarse de bacilos, virus o venenos (toxinas). Esta penetración no depende tanto —como creen muchos profanos— de la presencia de los agentes como de la predisposición del cuerpo a admitirlos. En medicina, se llama a esto falta de inmunidad. Esta frase puede aplicarse casi literalmente al plano mental, ya que tampoco aquí se trata de hacer que el individuo viva en un mundo estéril, libre de problemas y de conflictos, sino de que sea capaz de convivir con ellos.

Examinando el proceso inflamatorio en sí, sin asociarlo a un órgano determinado, vemos que en la primera fase (estímulo) los agentes penetran en el cuerpo. Este proceso corresponde, en el plano psíquico, al reto que supone un problema. Un impulso que no hemos atendido hasta ahora penetra a través de las defensas de nuestra conciencia y nos ataca. Inflama la tensión de una polaridad que, desde ahora, nosotros experimentamos conscientemente como conflicto. Si nuestras defensas psíquicas funcionan muy bien, el impulso no llega a nuestra conciencia, somos inmunes al desafío y, por lo tanto, a la experiencia y al desarrollo.

  1. Fase de exudación: los atacantes se han introducido y formado un foco de inflamación. De todas partes afluye el líquido y experimentamos hinchazón de los tejidos y tensión. Si durante esta segunda fase observamos el conflicto en el plano psíquico, veremos que también en él aumenta la tensión. Toda nuestra atención se centra en el nuevo problema —no podemos pensar en otra cosa—, nos persigue de día y de noche —no sabemos hablar de nada más—, todos nuestros pensamientos giran sin parar en torno al problema. De este modo, casi toda nuestra energía psíquica se concentra en el conflicto: literalmente, lo alimentamos, lo hinchamos hasta que se alza ante nosotros como una montaña inaccesible. El conflicto ha inmovilizado todas nuestras fuerzas psíquicas.
  2. Reacción defensiva: el organismo fabrica unos anticuerpos específicos para cada tipo de atacantes (anticuerpos producidos en la sangre y en la médula). Los linfocitos y los granulocitos construyen una pared alrededor de los atacantes, los cuales empiezan a ser devorados por los macrófagos. Por lo tanto, en el plano corporal, la guerra está en su apogeo: los enemigos son rodeados y atacados. Si el conflicto no puede resolverse localmente, se impone la movilización general: todo el país va a la guerra y pone su actividad al servicio de la conflagración. En el cuerpo experimentamos esta situación como:
  3. Fiebre: las fuerzas defensivas destruyen a los atacantes, y los venenos que con ello se liberan producen la reacción de la fiebre. En la fiebre, todo el cuerpo responde a la inflamación local con una subida general de la temperatura. Por cada grado de fiebre se duplica el índice de actividad del metabolismo, de lo que se deduce en qué medida la fiebre intensifica los procesos defensivos. Por ello la sabiduría popular dice que la fiebre es saludable. La intensidad de la fiebre es, pues, inversamente proporcional a la duración de la enfermedad. Por lo tanto, en lugar de combatir pusilánime y sistemáticamente cualquier aumento de la temperatura, deberíamos restringir el uso de antitérmicos a los casos en los que la fiebre alcance proporciones peligrosas para la vida del paciente.

 

  1. Lisis (resolución): supongamos que ganan las defensas del cuerpo, que ponen en fuga a una parte de los agentes extraños y se incorporan a los demás (devorándolos) con la consiguiente destrucción de defensas e invasores. Estas bajas de ambos bandos constituyen el pus. Los invasores abandonan el cuerpo transformados y debilitados. También el cuerpo se ha transformado porque ahora: a) posee información sobre el enemigo, lo que se llama «inmunidad específica», y b) sus defensas han sido entrenadas y robustecidas: «inmunidad no específica» . Desde el punto de vista militar, ello supone el triunfo de uno de los contendientes, con pérdidas por ambos lados. No obstante, el vencedor sale del conflicto fortalecido, ya que ahora conoce al adversario y puede estar preparado.

 

  1. Muerte: también puede ocurrir que venzan los invasores, lo cual produce la muerte del paciente. El que nosotros consideremos nefasto este resultado se debe exclusivamente a nuestra parcialidad; es como en el fútbol: todo depende de con qué equipo se identifica uno. La victoria siempre es victoria, gane quien gane, y también termina la guerra. Y también se celebra el triunfo, pero en el otro lado.

 

  1. El conflicto crónico: cuando ninguna de las partes consigue resolver el conflicto a su favor, se produce un compromiso entre atacantes y defensas: los gérmenes permanecen en el cuerpo, sin vencerlo (matarlo) pero sin ser vencidos por él (curación en el sentido de la restitutio ad integrum). Es lo que se llama la enfermedad crónica. Sintomáticamente, la enfermedad crónica se manifiesta en un aumento del número de linfocitos y granulocitos, anticuerpos, mayor velocidad de sedimentación de la sangre y décimas de fiebre. La situación no ha podido quedar despejada, en el cuerpo se ha formado un foco que constantemente consume energía, hurtándola al resto del organismo: el paciente se siente abatido, cansado, apático. No está ni enfermo ni sano, ni en guerra ni en paz, sino en una especie de compromiso que, como todos los compromisos del mundo, apesta. El compromiso es el objetivo de los cobardes, de los « tibios» (Jesús dijo: «Me gustaría escupirlos. Sed ardientes o fríos» ).

En lo psíquico, el compromiso representa el conflicto permanente. Uno permanece inactivo ante el conflicto, sin valor ni energía para tomar una decisión. Cada decisión supone un sacrificio — en cada caso, sólo podemos hacer o una cosa o la otra— y estos sacrificios necesarios generan ansiedad. Por ello, muchas personas se quedan indecisas ante el conflicto, incapaces de decantarse por uno u otro polo. No hacen más que cavilar cuál puede ser la decisión correcta y cuál, la equivocada, sin comprender que, en el sentido abstracto, nada es correcto ni erróneo, porque, para estar completos y sanos, necesitamos ambos polos, pero dentro de la polaridad, no podemos realizarlos simultáneamente sino uno después del otro. ¡Empecemos, pues, por

uno de ellos y decidámonos ya!

Toda decisión libera. El conflicto crónico consume energía constantemente, provocando en el plano psíquico la consabida abulia, pasividad o resignación. Ahora bien, cuando nos decantamos por uno de los polos del conflicto, inmediatamente percibimos la energía liberada por nuestra elección.

Como el cuerpo sale de cada infección fortalecido, así también la mente sale de cada conflicto más despejada, ya que al afrontar el problema ha aprendido algo, al enfrentarse con los polos opuestos uno tras otro, ha ampliado fronteras y se ha hecho más consciente. De cada conflicto extraemos información (toma de conciencia) que, análogamente a la inmunidad específica, permite al individuo que en adelante pueda tratar el problema sin peligro. Además, cada conflicto superado enseña a los humanos a afrontar mejor y con más valentía los problemas, lo cual corresponde a la inmunidad no específica del plano físico.

Antiguamente, los padres sabían que un niño, después de una enfermedad (todas las enfermedades de la infancia son infecciones), daba un salto en su desarrollo. Al salir de la enfermedad, el niño no es el mismo que antes. La enfermedad le ha hecho crecer. Pero no sólo las enfermedades de la infancia hacen crecer.

La inflamación es el conflicto trasladado al plano material. Pero no por ello debe cometerse el error de restar importancia a las enfermedades infecciosas alegando «yo no tengo conflicto alguno». Precisamente este cerrar los ojos al conflicto conduce a la enfermedad. Para esta indagación hace falta algo más que una mirada superficial: se necesita una sinceridad implacable que suele ser tan incómoda para la conciencia como la infección lo es para el cuerpo. Y es esta incomodidad lo que queremos evitar en todo momento.

La enfermedad nos hace sinceros.

Antibióticos: Esta palabra se compone de dos voces griegas, anti = contra y bios = vida. Los antibióticos son, pues «sustancias dirigidas contra la vida». ¡Esto es sinceridad!

Esta hostilidad de los antibióticos a la vida se funda en dos fases. Si recordamos que el conflicto es el verdadero motor del desarrollo, es decir, de la vida, toda represión de un conflicto es también un ataque contra la dinámica de la vida en sí.

Se suscita la pregunta de si, básicamente, el proceso de la enfermedad corporal puede sustituir a un proceso psíquico. No es fácil responder a esto, ya que la división entre conciencia y cuerpo es sólo una herramienta de argumentación, pues en la realidad el linde no está muy marcado.

Porque aquello que se produce en el cuerpo lo experimentamos también en la conciencia, en la psiquis. Cuando nos golpeamos el dedo con un martillo, decimos: me duele el dedo. Pero ello no es exacto, ya que el dolor está sólo en la mente, no en el dedo. Lo que hacemos es sólo proyectar la sensación psíquica de « dolor» al dedo.

Precisamente por ser el dolor un fenómeno mental podemos influir en él con tanta eficacia: mediante la distracción, la hipnosis, la narcosis, la acupuntura. (¡El que considere exagerada esta afirmación, recuerde el fenómeno del dolor fantasma!) Todo lo que experimentamos y sufrimos en un proceso de enfermedad física ocurre sólo en nuestra mente. La definición «psíquica» o «somática» se refiere sólo a la superficie de proyección. Si una persona está enferma de amor, proyecta sus sensaciones sobre algo incorpóreo, es decir, el amor, mientras que el que tiene anginas las proyecta en la garganta, pero uno y otro sólo pueden sufrir en la mente. La materia —y, por lo tanto, también el cuerpo— sólo pueden servir de superficie de proyección, pero en sí nunca es el lugar en el que surge un problema y, por consiguiente, tampoco el lugar en el que pueda resolverse.

El cuerpo, como superficie de proyección, puede representar un excelente auxiliar para un mejor discernimiento, pero las soluciones sólo puede darlas el conocimiento. Por lo tanto, cada proceso patológico corporal representa únicamente el desarrollo simbólico de un problema cuya experiencia enriquecerá la conciencia. Ésta es también la razón por la que cada enfermedad supone una fase de maduración. Es decir, entre el tratamiento corporal y psíquico de un problema se establece un ritmo. Si el problema no puede ser resuelto sólo en la conciencia, entonces entra en funciones el cuerpo, escenario material en el que se dramatiza en forma simbólica el problema no resuelto. La experiencia recogida, una vez superada la enfermedad, pasa a la conciencia. Si, a pesar de las experiencias recogidas, la conciencia sigue siendo incapaz de captar el problema, éste volverá al cuerpo, para que siga generando experiencias prácticas. Esta alternancia se repetirá hasta que las experiencias recogidas

permitan a la conciencia resolver definitivamente el problema o el conflicto.

INFECCIÓN = UN CONFLICTO MENTAL QUE SE HACE MATERIAL

La persona propensa a las inflamaciones trata de rehuir los conflictos.

En caso de enfermedad infecciosa, conviene hacerse las siguientes preguntas:

  1. ¿Qué conflicto hay en mi vida, que yo no veo?
  2. ¿Qué conflicto rehuyo?
  3. ¿Qué conflicto me niego a reconocer?

Para hallar el tema del conflicto, debe estudiarse atentamente el simbolismo del órgano o parte del cuerpo afectada.

Diccionario Jacques Martel:

Infecciones Frecuentemente relacionadas con la frustración frente a diferentes aspectos de mi vida.

Louise L. Hay:

Causa probable: Irritación, enfado, fastidio.

Nuevo modelo mental: Elijo estar en paz y en armonía.

INFECCIOSAS ENFERMEDADES

 

ACTITUD NEGATIVA COMÚN

Yo me he sentido furioso por la falta de amor. La desesperanza me destruye

 

ACTITUD POSITIVA A ADOPTAR

Yo soy uno con el cosmos y autosuficiente. Manejo mi vida y estoy por encima de mis propias limitaciones pues es DIOS quien me inspira

LISA BOURBEAU

BLOQUEO FÍSICO: Una infección es el conjunto de efectos que surgen como consecuencia de la agresión de un germen microscópico más o menos virulento.

 

BLOQUEO EMOCIONAL: Toda infección es un signo de fragilidad en el área relacionada con la parte del cuerpo afectada. La persona enferma se deja invadir fácilmente por pensamientos, palabras o gestos provenientes de los demás, que no le convienen y que le queman. No reconoce su fuerza ni su capacidad de autoafirmación. La infección también puede producirse en la persona derrotista o pesimista que dice: «¿Qué más da?» y que no pelea. Se dice que algo o alguien infecto es especialmente repugnante. ¿Te acusas de ser repugnante o innoble en este momento?

 

BLOQUEO MENTAL: No tienes que dejarte agredir por los demás. Tu temor a la agresión es lo que te pone en contacto con personas o circunstancias que te parecen agresivas. Es muy probable que lo que consideras agresivo no exista desde el punto de vista del agresor. Tienes que volver a establecer contacto con tu fuerza interior y dejar de creer que para llamar la atención o inspirar amor debes mostrarte vulnerable, débil o frágil. Tienes mucha más fuerza de la que crees. Si te acusas de ser repugnante o innoble, te sugiero que revises tu definición de estas palabras y te des cuenta de que eres injusto contigo mismo.

 

BLOQUEO ESPIRITUAL: Para conocer el bloqueo espiritual que te impide responder a una necesidad importante de tu SER, utiliza las preguntas sugeridas

INFECCIONES VÍRICAS

Louise L. Hay:

Causa probable: Falta de alegría. Amargura.

Nuevo modelo mental: Con amor dejo fluir libremente la alegría en mi vida. Me amo.

 

INFECCIOSAS ENFERMEDADES

ACTITUD NEGATIVA COMUN

Yo me he sentido furioso por la falta de amor. La desesperanza me destruye

ACTITUD POSITIVA A ADOPTAR

Yo soy uno con el cosmos y autosuficiente. Manejo mi vida y estoy por encima de mis propias limitaciones pues es DIOS quien me inspira

LISA BOURBEAU

BLOQUEO FÍSICO: Un virus es un microorganismo visible sólo al microscopio. Sólo se pueden reproducir si se encuentran dentro de una célula viva.

 

BLOQUEO EMOCIONAL: Cuando un virus ocasiona una enfermedad, ello es una indicación de que la persona se deja invadir por una forma-pensamiento (un elemental) que creó y que le impide ser ella misma. Para que el ser humano se deje invadir así en sus cuerpos emocional y mental debe existir algún fallo. Estos se producen sólo cuando la persona mantiene algún rencor o ira. Por lo tanto, el virus se manifiesta para ayudarle a tomar consciencia de que ese rencor o ira la enferma.

Es importante que averigües qué parte del cuerpo ha invadido el virus y que observes la utilidad de esta parte para determinar el área en la cual mantienes esos sentimientos negativos.

BLOQUEO MENTAL: Si te invade un virus te sugiere que le hables como si le hablaras a otra persona, puesto que es una entidad viva. Averigua la forma-pensamiento en ti que quiere  alguien para algo. Después haz como si esa forma-pensamiento fuera otra persona que te habla y que quiere animarte a continuar estando resentido con esa otra persona. Ahora, explícale que ya no quieres mantener ese rencor, que esto te enferma y que mejor quieres aprender a perdonar. Aun cuando perdonar te sea imposible en este momento, al menos tu intención es buena, y una vez que disminuya el dolor de la herida podrás lograrlo más fácilmente. Si de ahora en adelante eres consciente de que te dejas invadir por esa formapensamiento tu cuerpo no necesitará ayudarte a que tomes consciencia por medio de un virus.

Este último no tendrá razón de ser.

BLOQUEO ESPIRITUAL: Para conocer el bloqueo espiritual que te impide responder a una necesidad importante de tu SER, utiliza las preguntas sugeridas.

INFECCIONES URINARIAS CROMOTERAPIA:

Descripción: Al malestar y al dolor que produce esta enfermedad se añade la incomodidad de tener que orinar continuamente. Conviene visitar al médico porque las infecciones continuas pueden terminar dañando los riñones.

Color curativo: AZUL AÑIL.

Tratamiento: Debemos aplicar un masaje a las áreas que corresponden a la vejiga y los riñones en el pie izquierdo, luego a presionar los puntos del colon ascendente, descendente y sigmoides, el hígado y los riñones, además de un masaje al bazo, el páncreas, las suprarrenales, el timo, el sistema nervioso y las glándulas tiroides y pituitaria.