El endometrio es la mucosa que recubre la cavidad uterina, es un tejido tipo “capa interna protectora” y su función principal es la de retener, alojar, el óvulo fecundado para que allí comience el crecimiento del embrión.
En el caso de que no haya embarazo, es ese mismo tejido, el que se desprende y sale del cuerpo en forma de “menstruación”.
Pues bien, esa “capita” de tejido si tiene una característica especial, es que tiene muchas conexiones sanguíneas, es decir, es un tejido muy “vascularizado”. Y tiene en sí mismo varias funciones a cumplir, entre ellas, secretar prolactina, secretar relaxina, secretar glucógeno y proteínas….es el tejido que alimentará y nutrirá al embrión además de “retenerlo.
Como es un “tejido” procedente del endodermo cerebral, funciona con multiplicación celular en conflicto emocional activo y a su vez, como su parte externa incluye una “musculatura lisa” procedente del mesodermo, ulcerará en fase de conflicto activo y tendrá multiplicación celular en fase de resolución.
Esto quiere decir, que si la mujer presenta “sangrados profusos a causa de un diagnóstico de endometriosis, quiere decir que ya solucionó su conflicto emocional y tan sólo habrá de esperar unos 40 días para volver a la normalidad.
Y a su vez, quiere decir, que si por la parte externa del útero, comienza una “tumoración”, lo mismo. La mujer ha resuelto su conflicto emocional.
Ahora veamos el tipo de conflictos emocionales que pudieran causar una endometriosis
– Urgencia de tener hijos, gran interés con algo de prisa por embarazarse.
– Miedo (luego de uno o varios abortos) a no ser capaz de “retener” a un nuevo bebé.
– Necesidad de dar o tener un “heredero”.
– Urgencia por encontrar a un hombre que me dé un hijo, quiero ser madre ya!
– Urgencia por que alguna otra mujer en la familia ya tenga hijos (mi hermana, mi tía, mi hija, mi sobrina, etc).
– Ganas de abortar un bebé (porque es fruto de una violación, porque es fruto de un incesto, porque el padre ya no está y yo no quiero cargar con un bebé, etc).
– Emociones de “yo quiero perder a este bebé” pero aunque lo he intentado todo, no he podido.
Entonces, en la fase activa del conflicto emocional, cuando estoy piense y piense en eso, cuando estoy angustiada, cuando tengo pensamientos obsesivos al respecto, aparecerá un engrosamiento de ésta mucosa llamada endometrio, puedo comenzar a “crear una multiplicación celular tipo pólipos (que si los viera un doctor, fácilmente diría: usted tiene un adenocarcinoma de útero (diagnóstico totalmente falso).
Pudiera ser una multiplicación celular que secrete algún tipo de líquido (pero es raro esto aunque si lo hubiera, es normal, no pasa nada).
Obviamente hay sangrados abundantes porque el tejido endometrial está creciendo, las paredes del útero se están ensanchando y en cada período menstrual, hay más tejido no utilizado que debe expulsarse. Hay dolor, hay inflamación, hay calambres en el bajo vientre y hay una engrosamiento de la “musculatura” del útero (musculatura lisa).
Llego como mujer a la fase de resolución del conflicto, porque comprendo que no debo obsesionarme con tener hijos, que debo dejar que las cosas sean en su momento, comprendo que esa persona que yo creía que era la ideal para ser el padre de mis hijos, tal vez no es una buena opción, y con ese cambio de pensamientos, con ese abandono de mi obsesión, resuelvo.
¿Qué pasa entonces?
Que entro en fase de resolución del conflicto emocional y es cuando aparecen los síntomas: flujo vaginal con olor fétido, inflamación, dolor, sangrados que no coinciden con la menstruación.
Y obviamente llego a una crisis de sanación, en donde el dolor se intensificará, el sangrado aumentará de forma exagerada, y tendré el vientre inflamado más que nunca jamás.
Poco a poco esto va disminuyendo, en un período de 3 a 4 semanas y listo, regreso a la normalidad en mi vida.
Algunos de esos pólipos pueden encapsularse, otros pueden reabsorberse y puedo quedar con algunas cicatrices….todo sin problema y sin consecuencias negativas.
Hay que tomar en cuenta, por ejemplo en el caso de una mujer que ya ha perdido hijos o que vive en una familia que ha tenido muchos abortos y esta mujer tiene terror a no poder “retener” a un bebé y a no poder tener un embarazo normal, entonces todos los síntomas serán más fuertes y dolorosos.
Y una cosa más….y es importante…
Hay muchas mujeres que ya resolvieron su conflicto emocional, ya volvieron a la normalidad y su menstruación se ha normalizado, pero, permanece la emoción cada tanto de “me urge ser madre”, es decir, vuelve a crear y solucionar el conflicto. Una y otra vez, entonces sin darse cuenta, la mujer “provoca un aumento en la “acidez” de la mucosa en su útero. Esto ocurre, porque cada vez que entre a fase de resolución y cada que necrose tejido excesivo, el tejido se acidificará.
Esto, será interpretado erróneamente por el médico como: el problema es su pareja y los espermatozoides, (bajo conteo, forma, tamaño, fuerza, etc).
Cuando realmente es la misma mujer que recae y recae y recae en el conflicto.
Realmente lo que cualquier médico diagnostica como endometriosis, no es un desplazamiento del útero hacia afuera. Lo que el médico no identifica es la “multiplicación celular” a causa de un conflicto emocional activo. Puede haber pólipos grandes, medianos o chicos, es lo mismo.
Y algo que sí se deberá tomar en cuenta, es que todo el proceso de una endometriosis, puede durar hasta 10 meses, y que dichos pólipos pueden entrar en contacto con tejidos renales, tejidos abdominales que bien pueden provocar que el médico diagnostique un cáncer, una metástasis y realizar una histerectomía como solución inmediata.
Por lo tanto, el hecho de “querer ser madre”, el hecho de anhelar un hijo, el hecho de desear conocer a un hombre que sea el padre perfecto o para que me dé un hijo….de ninguna manera debe convertirse en obsesión, en drama, en conflicto, porque el daño que yo le puedo hacer a mi útero puede finalmente, finalizar en que me lo quiten y ahora sí, jamás poder ser madre.
Dejemos que la vida misma nos dé hijos cuando deba ser.
Dejemos de pensar en la obsesión de “quiero ser madre ya”.
Un cambio de pensamientos, un cambio interno, dejar que suceda lo que deba suceder y en paz.