Todos estaremos de acuerdo en que un dolor de cabeza suele ser una molestia o síntoma demasiado incómodo e incluso en algunos casos puede considerarse incapacitante, impidiendo nuestro correcto desempeño.
En sí mismos, los dolores de cabeza pueden considerarse normales y sin importancia, ya que a pesar de que pueden ser síntoma de alguna otra enfermedad “más importante”, es común que sean ocasionales y que pasen rápido.
Todas las personas hemos sufrido en mayor o menor grado de dolores de cabeza alguna vez en nuestra vida y sus causas conocidas, o por llamarlo correctamente, sus causas “aceptadas por la medicina” pueden variar infinitamente, pasando por las siguientes:
– Deshidratación
– Problemas de Sueño
– Apneas
– Hipertensión
– Insolación
– Intolerancia a algún alimento
– Problemas de la vista
– Anemia
– Bruxismo
– Congestión Nasal (Tabique desviado)
– Estrés
– Etc.
Y no porque un dolor de cabeza sea pequeño o sea grande, es algo sin importancia o es algo grave. Usualmente la medicina se enfoca en buscar la enfermedad más grave oculta detrás de los dolores de cabeza frecuentes o repetitivos a ciertas horas.
Si tu cabeza duele todos al despertarte, si tu cabeza duele todos los días por la tarde, si tu cabeza duele siempre que ingieres alimentos, si tu cabeza duele cada que te asoleas, etc.
La medicina buscará “las constantes” y determinará un diagnóstico más preciso.
En sí mismos, todos los dolores de cabeza, incluidas las conocidas “migrañas” son ocasionados por una muy pequeña “inflamación” de los vasos sanguíneos en la cabeza, que al momento de “aumentar” de tamaño, empujan a otros pequeños tejidos provocando dolor.
En casos muy fuertes, los dolores de cabeza o las migrañas, pueden ir de la mano con una sensación de náusea o vómito, hipersensibilidad a la luz natural o artificial (computadoras, televisión, focos, pantalla del celular), molestias en la nariz por una “congestión”, sudores o sensación de frío.
Puede sentirse una especie de piquetes en la cabeza, o bien una sensación de cabeza muy pesada e incluso una sensación de que “nos late” la cabeza.
Todo lo anterior suena muy bien, muy bonito y muy perfecto pero ahora analicemos lo que emocionalmente está sucediendo para que tengamos o padezcamos de un dolor de cabeza o una migraña (El conflicto emocional será el mismo pero con una intensidad más “ligera” en los dolores comunes de cabeza” y con una intensidad “más fuerte” en los dolores de cabeza constantes, repetitivos o en las migrañas).
Revisemos también, cómo varía el conflicto emocional, según la zona de la cabeza que nos duele.
El conflicto emocional básico, principal, es la DESVALORIZACIÓN.
Y si bien tanto en los dolores de cabeza como en las migrañas rige un patrón de:
– “NO PUEDO CONTROLAR ESTO”
– “NO PUEDO CONTROLARLO TODO”
– “ESTO SE SALE DE MI CONTROL”
Emociones que en sí mismas se derivan de:
– “NO ME SIENTO CAPAZ”
Que a su vez, quiere decir DESVALORIZACIÓN.
Ahora revisemos conflictos emocionales precisos que puedes estar viviendo para que sufras de un dolor de cabeza o para que lleves años padeciendo migrañas.
No significa que SIEMPRE, llegue alguna persona de DESVALORIZARTE, porque en casi todos los casos, eres tú mismo el que se DESVALORIZA.
Aquí tenemos algunos ejemplos de AUTO-DESVALORIZACIÓN:
– “No puedo pensar ahorita, estoy con la cabeza revuelta”
– “Me siento confundido, no sé qué acción tomar, qué decisión tomar”
– “No me he dado el tiempo de pensar eso o aquello”
– “Esto me supera, no puedo resolverlo ahora”
– “Estoy confundido, no sé qué hacer”
– “No se me ocurre nada, no me llegan las ideas, estoy bloqueado”
– “No encuentro la solución a este problema”
Y los ejemplos anteriores se pueden aplicar a una ama de casa que no sabe qué cocinar hoy, a un gran empresario que no sabe cómo cerrar un trato en una gran empresa, a un joven que no sabe cómo resolver un problema en sus clases, una joven que no tiene ni la menor idea de cómo resolver un problema de pareja, una abuela que vive estresada por la carga de trabajo en casa y cuidando a sus nietos, etc.
Otro tipo de conflictos emocionales, también con base en la DESVALORIZACIÓN, estarán relacionados con sentirnos INFERIORES ante alguien más. Esa persona puede ser nuestro padre, nuestra madre, nuestra pareja, nuestro hermano, nuestro mejor amigo, nuestro vecino, nuestro profesor, quién sea.
Aquí la temática del conflicto puede ir desde nuestras capacidades físicas, nuestras capacidades intelectuales, nuestra clase social, nuestra profesión, nuestra salud, nuestra creatividad, nuestra espiritualidad, etc.
Pero eso no es todo, porque incluso el clima o las circunstancias, que están fuera de mi control, pueden jugar en mi contra. Siempre nos sentiremos menos que otra persona, nos compararemos con otra persona o bien siempre nos sentiremos impotentes ante un hecho y nuevamente caeremos en la AUTO-DESVALORIZACIÓN:
– “No puedo cuidar a mi hijo, no sé cómo le hizo mi madre para criar a 5 y yo no puedo con uno”
– “Jamás seré tan exitoso como mi abuelo, nunca podré tener ni la mitad de lo que él tuvo”
– “Por más que me esfuerzo, mis dibujos no son tan buenos como los de mi mejor amigo”
– “No, la sopa nunca me sale bien, sólo mi abuela sabe, nadie como mi abuela”
– “Por más que me esfuerzo no logro caminar al paso de mi pareja, camina muy rápido”
– “Mi hermano es el creativo, a mí jamás se me ocurre nada”
– “Yo quería resolver esto hoy, pero con la lluvia me fue imposible”
– “Yo tenía planeado comprar eso ya, pero han ordenado quedarnos en casa”
– “Yo no puedo meditar, yo no sé meditar, no entiendo cómo los demás sí pueden”
– “Siempre seré pobre, jamás tendré lo que los demás tienen”
– “Yo siempre tan enfermizo y mis primos jamás se enferman”
– “No soy tan hábil como…”
– “No soy tan fuerte como…”
– Etc.
Ya tenemos un poco más claro que siempre, ante un dolor de cabeza, deberemos buscar aquello que sentimos, aquello que dijimos, aquello que pensamos, en donde nosotros mismos nos DEVALORIZAMOS.
Aquel momento, aunque sólo hayan sido unos segundos, en los que sentimos que no podíamos controlar ALGO, que no podíamos luchar contra algo o alguien.
¿Fue un pensamiento?
¿Fue una sensación?
¿Alguien dijo algo y yo sentí impotencia o me sentí menos o incapaz?
Por último, qué significa que nos duela una parte u otra distinta en la cabeza:
DOLOR INTERNO, EN LA MASA CEREBRAL
Cuando sentimos como “agua” dentro la cabeza y nos duele al mover la cabeza.
– Me siento incapaz
– Nunca podré hacerlo
– No puedo hacerlo
¿Qué?
Lo que sea que tenga que ver con fuerza muscular: Cargar, subir, bajar, correr, caminar, etc.
DOLOR EN LA PARTE FRONTAL SUPERIOR DE LA CABEZA, EN DONDE COMIENZA EL CABELLO
– Nunca tendré su aprobación
– No le piso ni los talones
– Él o ella es superior a mí
– Nunca seré tan grande como él o ella
– Nunca podré hacer lo mismo que él o ella (En cuando a habilidades, ideas, nivel de conciencia)
Siempre relacionado con alguna persona o ser superior: Mi padre, mi madre, Dios, mi profesor, mi jefe, etc.
DOLOR EN LA PARTE FRONTAL DE LA CABEZA, A LA ALTURA DE LOS OJOS Y ENTRECEJO.
– Nunca tendré tanto como él o ella
– No me siento capaz de conseguir tanto como él o ella
– Yo nunca tendré mi casa
– Yo nunca podré tanto dinero ahorrado
– Me falta mucho para poder tener tanto como ellos
– Jamás podré aspirar a tanto
– Nunca podré pagar algo así
Siempre relacionado con asuntos materiales, dinero, objetos, premios, reconocimientos, ascensos, etc.
DOLOR EN EL LADO IZQUIERDO DE LA CABEZA, SIEN IZQUIERDA, ARRIBA DE LA OREJA IZQUIERDA.
– Esa persona, ya no quiere ayudarme, sólo no puedo
– Se hace tarde para hacer tal cosa, pero no quiero ir solo
– Se están acabando mis vacaciones y mi hermano nunca me llamó para darme los datos que prometió
– Ya es tarde para comenzar, nadie me despertó
– Perdí la oportunidad de… porque nadie me avisó a tiempo
– Perdí el tiempo, esa persona me distrajo de mi plan
Siempre relacionado con TIEMPO y con sentirnos solos, desamparados, sin ayuda, sin compañía
DOLOR EN EL LADO DERECHO DE LA CABEZA, SIEN DERECHA, ARRIBA DE LA OREJA DERECHA.
– Esa persona está loca, comenzó a gritar y no supe qué responder
– Yo ya iba saliendo y mi jefe me pidió terminar otras cosas, no pude decirle que no
– De pronto comenzó a pelear (mi papá, mi mamá, mi pareja, mi hijo, quién sea) y yo ni sabía de qué se trataba
– Nunca nos ponemos de acuerdo, yo digo una cosa y él o ella me contradicen
– Parecemos perros y gatos
– Siempre con él o con ella, acabamos peleando
Siempre relacionado con PELEAS, DIFERENCIAS O DISCUSIONES en el TERRITORIO (Casa, Trabajo, Escuela)
DOLOR EN LA PARTE POSTERIOR DE LA CABEZA, EN LA PARTE ALTA DE LA NUCA.
– Yo ya había hablado con él o con ella, ya habíamos resuelto esto y otra vez me la hizo
– Se supone que ya me había perdonado, pero me sigue guardando rencor
– Yo creí que ya me había liberado de él o de ella y regresó
– Jamás expresé mi dolor por su partida o muerte (de alguna persona), sigue doliendo
– Creí que ya lo había superado, pero todavía me molesta, me duele, me ofende (algún hecho).
Siempre relacionado con personas o hechos del pasado que vuelven. Problemas que creíamos resueltos pero que siguen latentes, desvalorizaciones que creíamos superadas pero aún están ahí y volvieron a perturbarnos.
CUANDO EL DOLOR ES EN LA CUENCA DE LOS OJOS E INCLUSO DUELEN LOS OJOS.
– Ese futuro que tanto anhelo, no creo ser capaz de alcanzarlo, vivirlo, verlo
– No me veo acompañada o acompañado en el futuro, me veo solo o sola
– No veo para cuándo podré solucionar esto
– No veo claro mi futuro
– Quiero hacer aquello pero seguramente ya no lo veré
Siempre relacionado con un futuro incierto, con VERLO como nosotros soñamos, pero con miedo de nunca lograrlo, terminarlo, alcanzarlo, vivirlo, etc.
Con todo lo que hemos analizado y trasladando cada tipo de dolor de cabeza a nuestras vidas y rutinas particulares, podremos comprender qué tenemos que cambiar para liberarnos de un simple dolor de cabeza o de esa terrible migraña.
Estar pensando que “yo siempre he tenido migrañas” o “a mí siempre me duele la cabeza” es bloquear el camino a la solución.
Nuestro organismo nos dice: Resuelve, cambia, empodérate, tú puedes.