BIODESCODIFICACION DE COLON

El colon, denominado también intestino grueso, es parte del sistema digestivo, es un tubo largo y hueco que se encuentra al final del sistema digestivo, en el cual el cuerpo produce y almacena las heces para su posterior evacuación, los típicos síntomas de una afección al colon son: Dolor abdominal, inflamación, infección, estreñimiento o dificultad de evacuación, cólico abdominal, sensación intensa de defecar, sangrado (nada peligroso), síndrome del colon irritable, diarrea, gases, etc, estos tejidos del colon derivan de la capa embrionaria del endodermo y son controlado por el tronco cerebral encefálico, según el Dr. Hamer (Nueva Medicina Germánica) una afección al colon es causado por haber vivido o estar viviendo activamente un «Conflicto de bocado indigerible», Conflicto por una contrariedad, un enfado, una situación indigerible, algo vil, innoble, ayecto o desagradable, «Me han hecho una porquería» una guarrada, en el lenguaje vulgar «me han hecho una cagada…!» (conflicto de mierda).

Para entender un poco el programa biológico del colon y su sentido biológico de los «Conflicto de bocado indigerible» podemos explicarlo de la siguiente manera:

Los órganos y tejidos del canal alimentario (desde la boca hasta el recto) están ligados biológicamente a «Conflictos de bocado» (haciendo alusión al verdadero bocado de comida).

Los conflictos de «No ser capaz de absorber o digerir un bocado» están ligados a los órganos digestivos, como el estómago, la gran curvatura del endodermo (a excepción de la curvatura menor del estomago que deriva del ectodermo), el intestino delgado, el colon, el recto (estos derivan del endodermo también).

Si observamos en la naturaleza, los animales experimentan estos «Conflictos de bocado» en términos reales, por ejemplo, cuando no pueden encontrar comida, o cuando se atora un pedazo de comida o hueso en el intestino. Debido a que nosotros, los seres humanos, somos capaces de interactuar con el mundo de forma figurativa a través del lenguaje y los símbolos, podemos experimentar también tales «Conflictos de bocado» en un sentido figurado.

Un bocado figurativo puede ser traducido en algo valioso o una persona que no podemos «atrapar», o una crítica ofensiva que no podemos «digerir», en si se tratan de «bocados» que queremos poseer, «bocados» que fueron arrebatados de nosotros, ó «bocados» de los cuales no nos podemos deshacer o eliminar o cuando vivimos situaciones desagradables, una ofensa, un insulto o cuando nos hacen una mala jugada, algo sucio, bajo o innoble.

Los cánceres del intestino pertenecen al endodermo o capa germinal interna, por lo que respecta a su relación con su capa germinal. El centro de control está situado en el tallo cerebral, por lo cual los tumores (de células tipo adeno) crecen durante la fase activa del conflicto.

Cánceres de colon, recto y sigmoides (endodermo)

Los adenocarcinomas controlados por el tallo cerebral se desarrollan en el canal alimentario cuando no podemos ingerir, tragar, digerir, o eliminar un «Bocado». En términos evolutivos, éstos son conflictos biológicos arcaicos aplicables de igual forma al hombre y a los animales. Los animales experimentan todavía tales conflictos en términos reales, mientras que nosotros, los humanos, a menudo los sufrimos en una forma transpuesta, «culturizada», o aún de una forma paranoide. Podemos percibir dinero, ganancias, o un negocio como un bocado y sufrir un conflicto biológico cuando lo perdemos. En un contexto natural, las cuentas bancarias serían consideradas como completamente carentes de valor.

Para los animales un bocado que no puede ser tragado o digerido es un pedazo de comida verdadero. Por ejemplo, un animal puede tener un conflicto de bocado indigesto cuando un pedazo de hueso es tragado de manera un poco voraz y se atora en el intestino, causando un cólico. Junto con el cólico, un Programa Especial de la Naturaleza con Pleno Sentido Biológico (SBS) es activado instantáneamente con un cáncer intestinal (tumor creciente compacto de tipo coliflor o exofítico) que crece en dirección hacia la boca (“cuesta arriba”, como lo llamaríamos en un río).

El tumor continua creciendo mientras el conflicto está activo. Simultáneamente, micobacterias (bacterias tuberculares) proliferan en la sangre, siempre y cuando el individuo tenga al menos una sola bacteria de este tipo disponible, en la Naturaleza, la presencia de bacterias de la tuberculosis se da por un hecho. Durante la fase activa del conflicto solo hay tantas bacterias como se requieran para descomponer después el tumor, en la fase de curación.

El propósito biológico del tumor es asegurar que se produzcan suficientes jugos digestivos para reducir el bocado de tamaño, de forma tal que pueda pasar (como un cubo de hielo puesto en agua tibia). Tan pronto como el bocado ha pasado, la conflictolisis (solución del conflicto) se produce. El tumor, que ya no tiene más ningún propósito, es ahora degradado (caseificado) por medio de las bacterias de la TBC (tuberculosis intestinal) con la ayuda de mico bacterias y hongos el tumor eventualmente desaparece.

Aquí el programa biológico especial es completado. Uno podría preguntarse ¿que hay de “maligno” en todo esto? La respuesta es: ¡realmente nada! Porque todo lo que hace la Madre Naturaleza es benigno. Somos solo nosotros, los humanos, quienes hemos sido “malignamente ignorantes”.

Siempre nos hemos imaginado a los microbios como una gran y hostil armada que tiene que ser combatida por el sistema inmune. Eso era incorrecto porque los microbios nunca fueron nuestros enemigos, sino nuestros infalibles amigos y ayudantes, a quienes en nuestra estupidez, hemos casi exterminado.

Por supuesto, para nosotros los humanos, tal conflicto indigesto ya no es más un bocado de comida pero puede ser un coche, una casa, una herencia, un negocio fallido, un juicio perdido, un lugar de trabajo, o algo así. Pero no importando esto, nosotros reaccionamos de la misma forma biológica arcaica como si se tratara de un bocado de comida que produce nuestro «conflicto indigesto».

En el caso del cáncer de colon, este conflicto biológico es cualquier:

• Enojo indigesto desagradable (colon) ó

• «Conflicto de suciedad o porquería» desagradable, innoble (recto) ó

• «Conflicto de suciedad o porquería» asqueroso, mal intencionado (sigmoides)

Luego entonces el paciente tiene que aprender a traducir el conflicto a un lenguaje biológico. Para comprender tales conflictos biológicos arcaicos uno tiene que entenderlos en términos evolutivos en conjunto con la manifestación orgánica.

Por ejemplo, un hombre piensa que se ganó la lotería y ya ha invitado a todos sus amigos y parientes, cuando se entera que el boleto de lotería es inválido. Eso es decir que la persona ya ha conseguido el bocado «premio de lotería», pero al final tiene que renunciar a el. Ciertamente un perro no estará mínimamente interesado en un premio de lotería, olfateará los billetes y pensará “esto no tiene valor”. Pero para un ser humano, que puede comprar todo tipo de cosas con ellos, este es un “bocado” valioso y la persona que ha sufrido esto “no puede obtener el bocado”, el conflicto desarrollará un carcinoma de paladar (mientras que el perro solo tendría tal tipo de tumor como resultado de que un bocado real ha sido arrancado de el).

Otro ejemplo sería un paciente que sufre un conflicto indigesto porque ha “tragado un bocado” pero no puede “digerirlo”. Por ejemplo, recién compra una casa y de repente descubre que el contrato de compraventa no es válido, de que ha sido engañado y de que ahora ha perdido la casa.

Por lo tanto, un paciente debe aprender a identificar el DHS (choque de conflicto inesperado) – su lugar exacto en el tiempo y desde luego el correspondiente contenido del conflicto. Luego debe ver felizmente sorprendido, que existe claramente un sistema que se está llevando a cabo. No necesita más tener pánico, porque no solo puede entender la causa que subyace a los síntomas sino también enteramente el curso de los eventos.